El gobierno de Estados Unidos otorgó asilo político a un camarógrafo de televisión mexicano quien dijo que su gobierno no puede protegerlo y que lo puso en riesgo al mostrarlo por televisión nacional después de ser liberado por presuntos narcotraficantes que lo habían secuestrado.

Alejandro Martínez fue secuestrado el año pasado por hombres armados cuando cubría un disturbio en una prisión de Durango, México. Fue retenido durante cerca de una semana por presuntos traficantes de drogas que exigieron que se transmitiera un mensaje suyo por televisión a todo el país.

Carlos Spector, abogado de Martínez, dijo el martes que la aprobación de la solicitud de asilo es prueba de que Estados Unidos reconoce la incapacidad del gobierno mexicano para proteger a sus ciudadanos. Spector señaló que eso es particularmente cierto con los periodistas.

Después de huir de México, Martínez habló abiertamente contra el gobierno mexicano.