Yoshihiko Noda fue elegido el martes como sexto primer ministro japonés en cinco años para enfrentar una serie tan abrumadora de problemas nacionales que lo que menos necesita es agriar sus relaciones con China, su mayor socio comercial.

Sin embargo, Noda es visto con inquietud en China, cuya prensa ha difundido sus comentarios en apoyo de un controversial santuario en Tokio que conmemora a los caídos en la II Guerra Mundial, incluso criminales de guerra.

"Un 'halcón' será el nuevo primer ministro de Japón", tituló el nacionalista Global Times.

Considerado en el país como conservador en el terreno fiscal, Noda reemplaza al impopular Naoto Kan, quien renunció en medio de críticas por el manejo que hizo su gobierno frente al maremoto y el desastre nuclear.

El ex ministro de Finanzas probablemente enfocará esos enormes desafíos como también tratará de reanimar la estancada economía y reducir la cuantiosa deuda nacional.

Sin embargo, en China, la prensa lo califica como nacionalista y derechista y ha pronosticado un período tormentoso para las relaciones con Japón.

Aun los periódicos más liberales destacaron sus comentarios, formulados por primera vez hace seis años y reiterados este mes, que los condenados líderes japoneses de tiempos de guerra en el santuario Yasukuni de Tokio no deberían ser considerados criminales.

Las visitas a Yasukuni de políticos han indignado a los vecinos de Japón, que sufrieron las consecuencias de la agresión colonial nipona y ven el santuario como la glorificación del militarismo y un símbolo de que Japón no se ha arrepentido totalmente de su imperialismo anteriormente.

Cuando el primer ministro Junichiro Koizumi visitó el santuario provocó un enfriamiento de un lustro en las relaciones con China y Corea del Sur.

Japón, que solía ser la potencia dominante en la región, se ha visto sacudido por el poderío creciente de China, que lo ha desplazado como la segunda economía del mundo. Los dos mantienen ricas relaciones comerciales, pero también una rivalidad en la que China ha parecido poner a prueba a su vecino.

El lunes, después que Noda fue elegido titular del Partido Democrático gobernante, que sentó las bases para la votación parlamentaria del martes, la agencia noticiosa oficial china le advirtió que no olvidase "los intereses básicos" de China. En un editorial de tono enérgico, Xinhua le exigió no visitar Yasukuni y dijo que Tokio debía reconocer la reclamación china sobre islas disputadas por los dos países en el Mar Oriental de la China.

Noda deberá tratar de unificar a su fracturado partido de gobierno y restablecer la confianza pública en la política en medio de un generalizado malestar por el debilitamiento del parlamento y la percepción de una falta de liderazgo a raíz de un triple desastre.

El es una "voz moderada" en el partido gobernante, opinó en un comentario escrito Sheila Smith, integrante del Consejo de Relaciones Exteriores en Washington DC. "Tiene un temperamento firme y una reputación de imparcialidad en un partido donde las lealtades han sido severamente puestas a prueba últimamente", agregó.

Dados los problemas que presionan en casa, es probable que Noda se enfoque en la reconstrucción del desastre y otros asuntos nacionales.

Como ministro de Finanzas, Noda ha luchado contra el reciente aumento récord del yen respecto del dólar. A comienzos de este mes autorizó la intervención de Japón en los mercados mundiales de dinero para tratar de debilitar a la moneda japonesa.

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Los periodistas de The Associated Press Eric Talmadge en Tokio y Charles Hutzler en Beijing contribuyeron a este despacho.