Lil Wayne, "Tha Carter IV" (Cash Money/Universal Records)

Desde que "Tha Carter III" lo convirtió en una estrella legítima, el rapero Lil Wayne pasó ocho meses en prisión y lanzó tres álbumes, entre ellos un esfuerzo de colaboración con artistas del sello Young Money.

También se olvidó el arte de componer.

En 2008, el ganador de un premio Grammy, un genio de la rima de libre asociación, tuvo éxito porque encontró la disciplina: Casi todas las canciones en "Carter III" tenían un tema, trama o emoción única, envueltos en el humor de Wayne.

"Tha Carter IV" no es un sucesor digno. Recopila metáforas, símiles, dobles sentidos e imágenes de palabras que sirven como remates de un chiste pero no son coherentes.

Uno puede reírse cuando escucha esa inconfundible voz rasposa, pero después se preguntará: "¿De qué me río?" Wayne desperdició una oportunidad única para reflejar en torno su encarcelamiento, y revela muy poco. Su mundo está repleto de palabras sin sentido.

No es que necesita tener un argumento en cada canción. Algunas de sus mejores obras se encuentran en álbumes con un contenido igualmente dispar. Y tanto el álbum "Intro" como "6 Foot 7 Foot" son ejemplos emocionantes de juegos de palabras cuidadosamente construidos pero a fin de cuentas vacíos. El último incluye el pronunciamiento ahora clásico de Wayne que "real G's move in silence like lasagna" (los verdaderos gángsters se mueven en silencio como lasaña), una referencia a que no se pronuncia la "g'' en la palabra italiana "lasagna".

Pero la flojera lírica hunde a "How To Hate," ''Blunt Blowin" y "Megaman."

¿Será verdad, además, que "So Special" hace referencia a Lorena Bobbitt, una mujer estadounidense de origen ecuatoriana que en 1993 cortó el pene de su marido pero luego fue exonerada por razones de locura? ¿En 2011?

"President Carter", que utiliza la juramentación del ex presidente estadounidense Jimmy Carter, hace algunas referencias flojas a la política pero luego revierte al fanfarrón sin sentido: "I'm beneficial, I've been official. I say you rappers sweet, tiramisu" (Soy beneficioso, soy oficial. Digo tu, rapero dulce, tiramisu).

El rapero de Nueva Orleans encuentra, no obstante, ciertas maneras de captar la atención de su audiencia. Un ritmo siniestro y un coro de Drake le da impulso a "She Will". "Interlude" tiene versos de Tech N9ne y Andre 3000. Wayne también utiliza "It's Good" para responder a Jay-Z, quien recientemente desestimó Young Money en "H.A.M.", al amenazar con secuestrar a Beyonce y pedir un rescate. No hay cuestión de moverse en silencio allí.

Wayne, sin duda el rapero más prolífico, ha sido elogiado en el pasado por crear muchos álbumes que, con la ayuda del internet, sobrepasaron a muchos de los álbumes más publicitados de sus colegas. Esta vez es lo opuesto: un álbum de alto perfil decepcionante que siguió su concierto raro durante los premios a videos musicales de MTV.

Allí, Wayne presentó dos de las canciones menos inspiradas del álbum: "How To Love," que tiene una melodía dulce fabricada intencionalmente para atraer a muchos de los fanáticos de "Lollipop" de 2008, y "John," que en esencia es una expansión de "I'm Not A Star" de Rick Ross y de la primera canción del álbum "Teflon Don".

Esperarmos que el diminuto artista de 28 años muestra algún crecimiento musical con "Tha Carter V."

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Ryan Pearson es un periodista de The Associated Press especializado en espectáculos. Lo pueden seguir por http://www.twitter.com/RyanPearsonLA.