El estado de Nueva York rechazó un contrato de 27 millones de dólares con una filial de News Corporation para desarrollar un sistema de datos que evalúa el desempeño de los estudiantes después del escándalo de las escuchas ilegales del grupo presidido por Rupert Murdoch.

Así lo confirmó hoy a Efe la oficina del fiscal de cuentas neoyorquino, que envió el pasado 25 de agosto un memorando en el que recomienda no dar el visto bueno al proyecto de la compañía Wireless Generation por las "significativas investigaciones abiertas y continuas revelaciones" sobre las actividades de News Corp.

La empresa "ha aportado información importante sobre algunas de nuestras preocupaciones. Sin embargo, creemos que el registro queda incompleto por asuntos de responsabilidad del vendedor respecto a la compañía matriz", indica el documento.

"Además, a medida que vamos conociendo más, nos sentimos impulsados a poner en duda nuestras consideraciones previas sobre este proyecto, así como la información que nos llevó a tomar la decisión inicial" de aprobarlo, añade el escrito firmado por la responsable de contratos de la oficina del fiscal de cuentas de Nueva York, Charlotte Breeyear.

Wireless Generation fue adquirida el pasado noviembre por News Corp, que pagó 360 millones de dólares por el 90 % de las acciones de la compañía tecnológica con sede en Brooklyn.

Esa operación, según informa hoy The New York Times, se llevó a cabo semanas después de que Joel Klein, entonces máximo responsable del Departamento de Educación de Nueva York, fuera contratado como nuevo vicepresidente para tecnología educacional del gigante de medios.

News Corp niega que hubiera conflicto de interés en la compra de Wireless Generation, según el mismo diario.

El rechazo del proyecto ocurre meses después de que se destaparan las escuchas ilegales del tabloide británico News of the World, que obligó a Murdoch a ordenar su cierre, pedir disculpas y retirar una oferta para comprar el canal de televisión de pago BSkyB en el Reino Unido, donde el escándalo salpicó incluso al primer ministro, David Cameron, y provocó dimisiones en Scotland Yard.

Además, el FBI investiga si News Corp cometió alguna actividad ilegal en Estados Unidos, cuyas autoridades investigan si otros medios del imperio del magnate australiano interceptaron llamadas telefónicas de víctimas de los atentados terroristas del 11-S.