Red Hot Chili Peppers, "I'm With You" (Warner Bros.)

La banda Red Hot Chili Peppers está en el candelero musical desde hace casi tres décadas porque han sabido variar su fórmula (y composición) de un álbum a otro. Su décimo trabajo, "''I'm With You", es un paso más en esa evolución, un reencuentro de la banda con el productor Rick Rubin en el cual revelan que estos cultores del funk rock empiezan a madurar.

Sigue habiendo un poco de rap irreverente y pop punk en las 14 pistas del álbum, pero las melodías son más melodiosas y los temas más maduros.

El líder de la banda Anthony Keidis medita sobre lo inevitable de la decadencia y el desgaste de la vida en "Police Station" y "Annie Wants a Baby". Canta sobre el amor y la traición en "Even You Brutus?" y sobre su propia madurez en "Factory of Faith", una pista asentada sobre el bajo de Flea. Keidis despliega toda su ternura en "Brendan's Death Song", una balada acústica de despedida.

Con esto no se trata de decir que el álbum es deprimente. Musical y líricamente expresa optimismo. La primera pista, "Monarchy of Roses", desborda de energía, desde la potente voz de Keidis hasta la batería de Chad Smith y las guitarras distorsionadas de Josh Klinghoffer.

El sencillo "The Adventures of Rain Dance Maggie" tiene casi una vibración new wave de los 80. "Goodbye Hooray" es un rock agresivo y "Dance, Dance, Dance" es una pista feliz sobre "la santidad del juego".

Después de todo esto, crecer parece una cosa buena.