Israel despachó otros dos barcos de guerra a la frontera marítima con Egipto en el Mar Rojo, informaron los militares el martes, como parte de un refuerzo militar después de recibir advertencias de que milicianos planean otro ataque contra el sur de Israel desde territorio egipcio.

Hace pocos días los militares enviaron más soldados al área fronteriza en respuesta a versiones de los servicios de espionaje de un ataque inminente, días después que un grupo de atacantes cruzó la frontera egipcia y mató a ocho israelíes. El hecho provocó una ola de violencia entre Israel y los milicianos en la Franja de Gaza.

Se ha restablecido una calma relativa, aunque Israel permanece en alerta desde el mortífero ataque del 18 de agosto, después del cual cerró los caminos cerca de la frontera y advirtió a los israelíes que no viajaran a la península del Sinaí egipcia, un popular lugar de vacaciones para los israelíes.

El ministro del Interior, Matan Vilnai, dijo el martes que milicianos de Yihad Islámico, con sede en Gaza, estaban en el Sinaí listos para atacar.

"El Yihad Islámico palestino quiere lanzar un ataque terrorista tras la frontera egipcia", dijo Vilnai a la prensa. "La frontera egipcia es absolutamente filtrante. Lo hemos sabido desde hace años".

El ataque este mes suscitó reclamaciones de reforzar la vigilancia a ambos lados de la frontera y creó nuevas tensiones entre Israel y Egipto, que han mantenido relaciones frías desde que en 1979 firmaron un acuerdo de paz. La violencia sacudió la impresión de tranquilidad que prevaleció durante décadas en la frontera, si bien ha habido ataques esporádicos en el Sinaí.

Israel tiene una presencia naval permanente con una base en Eilat.