La familia de un estadounidense detenido en Nicaragua busca la intervención del gobierno de Estados Unidos al afirmar que su pariente fue injustamente declarado culpable de narcotráfico y lavado de dinero.

La familia de Jason Puracal, que tiene 34 años y estudió en la Universidad de Washington, informó que colabora con el legislador Adam Smith, quien dice que ha solicitado la intervención del Departamento de Estado para "explorar todas las opciones según el derecho internacional".

Puracal y 11 nicaragüenses fueron encontrados culpables el lunes de crimen organizado, narcotráfico y lavado de dinero por un juez de la ciudad nicaragüense de Rivas, 93 kilómetros al sur de Managua.

El juez Penal de Juicio, Kreeger Artola Narváez, explicó que emitió el fallo "sobre la base de la sana crítica y el sentido común" y mediante "pruebas suficientes y monolíticas".

Los abogados de la defensa tienen seis días para impugnar la resolución ante la Corte de Apelaciones de la ciudad de Granada, 41 kilómetros al este de Managua. El proceso de apelación puede durar hasta un año.

El abogado de Puracal, Fabrith Gómez, dijo a The Associated Press que el juez "desechó sin miramientos y sin razones todas las pruebas presentadas" por la defensa.

Los supuestos hechos de narcotráfico ocurrieron en noviembre en una playa próxima al balneario de San Juan del Sur, 109 kilómetros al sur de la capital del país, Managua, en la provincia de Rivas, fronteriza con Costa Rica. Desde entonces, los acusados han estado en prisión.

Puracal llegó a Nicaragua en el 2002 con el Cuerpo de Paz, un organismo federal independiente de Estados Unidos. Decidió quedarse, formar una familia y abrir un negocio. La sentencia es esperada para el 6 de septiembre.

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El periodista de Associated Press Filadelfo Alemán contribuyó desde Managua para este despacho.