El bailarín y coreógrafo cubano Carlos Acosta recibió hoy el Premio Nacional de la Danza 2011, el máximo galardón que confiere el Consejo Nacional de las Artes Escénicas de la isla, durante una gala artística celebrada en el Gran Teatro de La Habana.

Acosta dijo que dedicaba a sus padres, y maestros Alicia y Fernando Alonso, fundadores de la Escuela Cubana de Ballet, el galardón que le entregó el ministro de Cultura, Abel Prieto.

Según ha referido el bailarín en varias entrevistas, su gran aspiración en la niñez era ser futbolista, pero fue su padre quien lo guió hasta la escuela de ballet y allí se convenció de que su verdadera vocación era ser bailarín.

El jurado del Premio Nacional de Danza, presidido por el coreógrafo Iván Tenorio, reconoció entre otros méritos del bailarín, su "apego" al BNC y la contribución que ha realizado para "expandir la cultura cubana a las altas esferas internacionales".

Acosta, de 38 años, formado en la escuela cubana de ballet, dio sus primeros pasos profesionales en el Ballet Nacional de Cuba (BNC) que dirige Alicia Alonso, se ha convertido en la figura más joven de la danza en Cuba que ha merecido este premio.

Su meteórica carrera se desarrolló después con el trabajo en compañías de Italia, Estados Unidos, y en los últimos años como primer bailarín invitado del Royal Ballet de Londres.

Carlos Acosta se graduó de ballet en 1991 en la escuela de La Habana con máximas calificaciones y medalla de oro, y tres años después había alcanzado la categoría de primer bailarín del BNC.

Considerado por la crítica como un bailarín dotado de cualidades físicas de excepción, Acosta ha sido comparado con grandes personalidades de la danza mundial como Mijail Baryshnikov y Rudolf Nureyev, y catalogado como uno de los más altos exponentes de la escuela cubana de ballet.

Entre los numerosos galardones que ha recibido destacan el Grand Prix de Lausana, Suiza y el de la Bienal de la Danza de París (1990), ambos en 1990; el Premio al Mérito en el Concurso para Jóvenes Talentos de Positano, Italia (1991); y el de los Jóvenes Artistas "Fundación Princesa Grace", de Estados Unidos (1995).

También mereció el Premio Laurence Olivier al mejor espectáculo presentado en los escenarios londinenses durante 2006, por su coreografía "Tocororo", ha recibido en dos ocasiones el premio del Círculo de Críticos de Danza de Gran Bretaña y también el título de doctor honoris causa por la Universidad Metropolitana de Londres.