El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dijo hoy que el Gobierno está estudiando qué medidas abordar para aprovechar mejor los medios técnicos y humanos en la protección de compañías petroleras, que han sido objeto en los últimos meses de ataques de grupos armados ilegales.

Santos hizo este anuncio al concluir un consejo de seguridad en el municipio de San Vicente del Caguán (Caquetá, sur), en el que se reunió con altos mandos de las Fuerzas Militares, el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, y autoridades civiles locales.

"Lo que hicimos hoy fue explorar mecanismos y vías para que pudiéramos utilizar en forma más efectiva y más eficiente los medios técnicos y la propia fuerza para poder cumplir con esas dos finalidades, proteger a los inversionistas, a las compañías petroleras y al mismo tiempo, mantener la capacidad ofensiva de nuestra Fuerza Pública", señaló.

El presidente recordó que en los últimos años el incremento del territorio colombiano que está siendo explorado por compañías petroleras ha sido "vertiginoso", al aumentar de 8 millones a 38 millones de hectáreas.

Por eso se "requiere presencia de la Fuerza Pública, presencia del Ejército e inmediatamente las compañías demandan ese servicio", lo que, sin embargo, obliga a "congelar personal" de estas instituciones que "debía estar a la ofensiva" contra los grupos ilegales y el "terrorismo".

Asimismo, anunció que esos mecanismos de seguridad se harán extensivos a las carreteras del país.

"Como los terroristas han optado por cometer sus delitos también en las carreteras, porque eso inmediatamente genera ruido en los medios, la respuesta ha sido llevar más gente a las carreteras", expuso, y adelantó que en el departamento de Caquetá, donde hizo estos anuncios, se emplearán "fuerzas especiales".

Se refirió también a las modalidades de ataque en las vías de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN), con "mucho explosivo".

"Con los explosivos (...) es fácil hacer terrorismo", consideró, y observó que a través de los decomisos de artefactos que practica la fuerza pública, las autoridades conocen "la señal y la muestra de cómo están operando" estos grupos.

Santos señaló que "por supuesto" no se van a dar a conocer las claves de estas nuevas estrategias, pero valoró el consejo de seguridad de hoy como "muy productivo".

El lunes de la semana pasada un sabotaje de las FARC dejó sin electricidad a más de 100.000 personas y a los centros petroleros de la estatal Ecopetrol y la multinacional OXY en el departamento colombiano de Arauca, región de la frontera noreste con Venezuela.

A principios de junio pasado cuatro trabajadores chinos de la empresa petrolera británica Emerald Energy fueron tomados cautivos por presuntos guerrilleros de las FARC cuando viajaban entre dos localidades rurales de San Vicente del Caguán.

Hasta el momento no se tienen noticias sobre estos secuestrados, a pesar de que el Gobierno colombiano anunció una recompensa equivalente a más de 1,6 millones de dólares.

En marzo pasado las FARC secuestraron a 23 trabajadores subcontratados por la canadiense Talisman de los que 22 fueron liberados en su momento por la presión militar.

El último de este grupo fue dejado en libertad a finales de julio pasado, en una zona selvática del departamento del Vichada, fronterizo con Venezuela.