Los trenes subterráneos de la ciudad de Nueva York reanudaron su servicio el lunes después que la tormenta tropical Irene obligó a un cierre sin precedentes del mayor sistema de transporte colectivo del país.

Los trenes y autobuses en los alrededores de la zona metropolitana se enfrentaron a su primera prueba importante cuando millones de viajeros se aventuraron a dirigirse a sus trabajos por primera vez desde la tormenta.

El vórtice de Irene pasó por Central Park a media mañana del domingo, con vientos de 105 kilómetros por hora (65 mph), pero el daño a la ciudad de Nueva York fue menor al que se temía. Una orden de evacuación para los barrios de la ciudad de baja altitud fue cancelada el domingo en la tarde. Para la noche, el servicio de autobús había sido reanudado, aunque en una escala menor a la usual.

La Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA, por sus siglas en inglés) anunció que había reanudado el servicio a partir de las 5.40 de la madrugada en toda la zona. El sistema de trenes Metro-North, que atiende a los suburbios del norte de la ciudad, permaneció cerrado debido a las inundaciones y otros daños relacionados con la tormenta.

"El tren subterráneo está funcionando muy bien. No lo puedo creer. Hicieron un gran trabajo", dijo Dominic Cecala, mientras tomaba un tren de la línea E desde el lado oeste de la ciudad hacia Manhattan. "Si no hubiesen detenido el servicio de trenes el sábado, habría sido un desastre", agregó.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, y el MTA habían anunciado el domingo que el tren subterráneo se reabriría a tiempo la mañana del lunes para atender a los millones de usuarios en la hora de más demanda. Advirtieron que el servicio podría ser menos frecuente de lo normal y que los usuarios podrían toparse con trenes atestados de gente.

La decisión de la MTA el sábado de detener todos los trenes subterráneos, autobuses y trenes suburbanos en preparación para la tormenta — que entonces era huracán — amenazaba con interrumpir el inicio de la semana laboral en la zona metropolitana más poblada de la nación. Fue la primera vez que el sistema era cerrado por un desastre natural.

También se esperaba que el sistema de trenes PATH que salen y entran al vecino estado de Nueva Jersey operaran en horario normal. Greg Kurilli, un electricista que trabaja en el bajo Manhattan, llegó a tiempo a la estación del Centro Mundial de Comercio desde Jersey City.

Los usuarios que buscaban formas de llegar a su trabajo antes de que el tren subterráneo reabriera buscaban formas alternativas de transportarse.

Al otro lado del Ayuntamiento de Nueva York, Albert Thomas esperaba un autobús que lo llevara a su trabajo como guardia de seguridad en el Museo Metropolitano de Arte. Tomó un tren del sistema PATH en Jersey City y confiaba en subir a la línea del tren subterráneo de Lexington Avenue, a los pies del puente de Brooklyn, pero la estación estaba cerrada todavía.

"Tenemos el sistema de transporte colectivo más grande del mundo y ellos tienen que esperar hasta las 6 am" para reabrir, dijo Thomas, moviendo la cabeza en gesto de incredulidad.

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En línea: www.mta.info

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Los periodistas de The Associated Press David B. Caruso y Verena Dobnik contribuyeron a este despacho.