El presidente estadounidense, Barack Obama, recordó hoy la catástrofe provocada por el huracán "Katrina" hace seis años y aseguró que nadie olvidará "los trágicos eventos ocurridos durante esos días".

En el desastre de agosto de 2005 perecieron unas 1.800 personas, mientras unas 180.000 casas y edificios quedaron destruidos y se registraron daños valorados en más de 75.000 millones de dólares.

"Lo que se requiere más que recuerdos (...) son continuados esfuerzos para asegurarnos de que Nueva Orleans y la costa del Golfo de México se recuperarán por completo y asegurarnos que nuestra respuesta a estos desastres sea la mejor posible", indicó Obama en un comunicado.

El mandatario estadounidense alabó "la determinación y el coraje de las gentes del Golfo de México trabajando conjuntamente para reconstruir sus comunidades".

"En lo que se refiere a respuesta ante desastres, hemos trabajado muy seriamente para fortalecer nuestra capacidades de recuperación de modo que seamos más resistentes", dijo.

El lunes 29 de agosto de 2005, el centro del huracán "Katrina", rodeado con vientos de unos 200 kilómetros por hora, tocó tierra cerca de la desembocadura del río Misisipi en el Golfo de México.

Aunque "Katrina" era para entonces un huracán de categoría 3 (en la escala Saffir-Simpson de 1 a 5), las crecientes que levantó en el lago Pontchartrain y las tierras bajas del delta del Misisipi causaron una inundación masiva y uno de los peores desastres en la historia de Estados Unidos.

El sexto aniversario del paso de "Katrina" llega cuando las autoridades tratan de evaluar los daños dejados al paso, este fin de semana, del huracán "Irene" por la costa este, que dejó al menos 21 muertos y cuantiosos daños materiales.

"Hoy es el recuerdo no sólo de la inmediata devastación que puede ser causada por estas tormentas, sino también de las necesidades a largo plazo de las comunidades impactadas por estas catástrofes", agregó Obama.