Veintiséis milicianos de al-Qaida y 10 soldados murieron en intensos combates en el sur de Yemen, dijeron el lunes oficiales militares, el enfrentamiento más reciente en una campaña gubernamental para recuperar territorio de milicianos vinculados con al-Qaida.

Otros 38 milicianos y unos 30 soldados resultaron heridos en los enfrentamientos cerca de la ciudad de Dufas en la provincia sureña de Abyan, señalaron.

Los funcionarios, que hablaron a condición de guardar el anonimato de acuerdo con las normas militares, dijeron que los combates se llevaron a cabo durante las últimas 24 horas. Entre los muertos está un coronel.

Estados Unidos y otras potencias occidentales están preocupados por la sólida presencia de al-Qaida en el sur de Yemen. Washington considera a la rama yemení de al-Qaida como una de las más activas en el terrorismo mundial.

Yemen lleva meses con conflictos internos por las protestas populares que exigen la renuncia del presidente Alí Abdalá Salé, que lleva largo tiempo en el poder. Los milicianos de al-Qaida han aprovechado eso para tomar control de varios poblados y distritos en la parte sur del país.

Salé sige en Arabia Saudí, recuperándose de las graves heridas que sufrió en un ataque a su palacio en junio, pero negándose a renunciar a pesar de la intensa presión internacional para que lo haga, lo que ha dejado al país en un limbo político.

El lunes Salé volvió a pedir que se efectúe una elección presidencial, señaló la agencia noticiosa estatal. La oposición yemení ya ha rechazado ese tipo de propuestas, y en lugar de ello exige la salida del mandatario.