La resistencia en contra de la idea de un gobierno económico europeo -pensada por Francia y Alemania como una fórmula para combatir la crisis del euro- sigue creciendo entre la coalición que preside la canciller alemana, Angela Merkel.

Horst Seehofer, primer ministro bávaro y presidente de la Unión Socialcristiana (CSU) -partido hermano de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel- subrayó hoy que aunque su partido apoya la reforma del paraguas de rescate, rechaza claramente la idea del gobierno económico.

El Partido Liberal (FDP), socio minoritario de la coalición, también expresó su rechazo a la idea del gobierno económico a través del jefe de su grupo parlamentario, Rainer Brüderle.

"La crisis del euro no se resuelve nombrando una especie de ministro de Finanzas europeo", dijo Brüderle en declaraciones a la primera cadena de la televisión pública alemana ARD.

Incluso dentro de la propia CDU hay voces contrarias a la idea del gobierno económico como el vicepresidente de su grupo parlamentario, Wolfgag Bosbach, que rechaza el traspaso de más competencias económicas a Bruselas al respecto.

"Tenemos un problema enorme con la deuda y no podemos permitirnos tener además un problema de legitimidad democrática", dijo Bosbach a la segunda cadena de la televisión pública alemana ZDF.

Para disipar temores, Merkel ha subrayado en diversas ocasiones que la iniciativa común con Francia no apunta en sentido estricto a la formación de un gobierno económico sino a una mejor coordinación de las políticas económicas.

Hoy, el portavoz del gobierno Steffan Seibert insistió en este punto y dijo que la discusión se debía ante todo a un problema de traducción.

"Cuando los franceses hablan de gobierno se refieren exactamente a lo que pensamos nosotros cuando hablamos de una mejor coordinación de las políticas económicas", dijo Seibert.

El debate sobre la crisis del euro se ha acentuado en el seno de la coalición a cuatro semanas de la votación en el Parlamento alemán del segundo paquete de rescate para la Eurozona, con destacados políticos de las formaciones gubernamentales que disienten de los planes de Merkel.