Una jueza federal en Birmingham bloqueó temporalmente el lunes la entrada en vigor una nueva ley de Alabama para controlar a los inmigrantes sin permiso de residencia en el país.

La orden de la jueza de distrito Sharon L. Blackburn significa que la ley no será implementada a partir del jueves, como estaba programado. El fallo fue elogiado tanto por líderes republicanos — satisfechos porque la jueza no rechazó la ley_, como por los opositores, quienes comparan la legislación con las leyes discriminatorias de la época "Jim Crow", que duró hasta la década de 1960.

Blackburn no hizo alusión a si la legislación es constitucional o no. En lugar de ello, indicó que requiere más tiempo para analizar las demandas interpuestas por el Departamento de Justicia, grupos privados e individuos en las que alegan que el estado se excede al aplicar esta legislación.

La jueza señaló que emitirá un fallo más amplio el 28 de septiembre, y su orden de suspensión temporal estará vigente hasta el día después. La semana pasada, Blackburn escuchó argumentos del Departamento de Justicia y otros durante una audiencia de un día.

Leyes similares han sido aprobadas en Arizona, Utah, Indiana y Georgia. Jueces federales han bloqueado todas o algunas cláusulas de las leyes en esos estados.

Tanto los partidarios como los que se oponen a la ley de Alabama dicen que es la más dura del país contra los inmigrantes que carecen de permiso para vivir en el país. Requeriría que las escuelas verifiquen el estatus migratorio de los estudiantes, aunque no impediría que quienes viven ilegalmente en el país asistan a las escuelas públicas. También convertiría en delito en Alabama ser inmigrante sin permiso para estar en Estados Unidos, así como trabajar en esa condición en el estado.

Además, convertiría en delito asistir a un inmigrante ilegal al ofrecerle un trabajo, un hogar, llevarlos en un auto o casi cualquier cosa — una cláusula que líderes religiosos temen obstruirá su labor humanitaria. También permitiría a la policía encarcelar a inmigrantes que viven ilegalmente en el país tras detenerlos por infracciones de tránsito.

Los conservadores de Alabama han trabajado por años para buscar una manera de recortar el gasto público que beneficia a los inmigrantes. Cifras del censo difundidas este año señalan que la población hispana del estado se ha duplicado durante la última década para alcanzar 185.602 el año pasado. Los defensores de la ley sostienen que muchos de ellos están en el país ilegalmente.

Isabel Rubio, directora ejecutiva de la Coalición de Intereses Hispanos de Alabama, uno de los grupos que interpuso la demanda contra la ley, espera que Blackburn la bloquee completamente, pero estaba satisfecha con la orden temporal.

"Estamos complacidos de que la jueza Blackburn se tome más tiempo para estudiar el caso", dijo.

El gobernador republicano Robert Bentley prometió que continuará defendiendo la ley, y los líderes republicanos en de la Cámara de Representantes y el Senado elogiaron a Blackburn — quien fue nombrada por un gobierno republicano — por tomarse tiempo para revisar la ley.

"Debemos recordar que el fallo de hoy es simplemente el primer episodio de lo que promete ser una larga pelea judicial sobre el derecho de Alabama a proteger sus fronteras", dijo el líder de la mayoría en la cámara baja Micky Hammon.