Las autoridades de Fukushima, Japón, aprobaron hoy la comercialización de una partida de arroz cultivado en esta provincia por primera vez desde el accidente en la planta nuclear de Fukushima Daiichi, después de que los análisis revelaran que no contiene material radiactivo.

Esta primera remesa, de cuatro toneladas, fue cultivada en la ciudad Koriyama, a 60 kilómetros de la maltrecha central, golpeada por el devastador tsunami del 11 de marzo y cuyas emisiones contaminantes han afectado a la ganadería, la pesa y la agricultura locales.

"Me siento aliviado tras haber enviado (a los comercios) arroz seguro" explicó Shunichi Sakuma, propietario de las parcelas en las que se cultivado el cereal, a la agencia local Kyodo.

"Espero que el Gobierno y Tokyo Electric Power (operadora de la central) pongan fin a la crisis en la planta de Fukushima tan pronto como sea posible para que podamos seguir cultivando arroz sin miedo en la zona", añadió Sakuma.

Muchos esperan ansiosos los resultados de las pruebas de radiactividad de la cosecha anual de arroz en Fukushima, que normalmente llega a las estanterías japonesas a partir de mediados de agosto, tras detectarse cesio radiactivo en carne de vacas de la zona alimentadas con paja de arroz.

Por este motivo, el Gobierno japonés prohibió durante dos meses la venta de carne de cuatro provincias cercanas a la central hasta que se aplicaron análisis gestionados por las autoridades locales.

Hoy, la provincia de Fukushima inició los análisis de otras 15 partidas de arroz recién cosechado procedentes de seis localidades cercanas a la planta atómica, cuya comercialización aprobará si no presentan un nivel de contaminación por encima del permitido por la ley nipona.