Fuerzas de seguridad sirias que persiguen a manifestantes contrarios al gobierno allanaron varios poblados el lunes y mataron a seis personas — incluido un niño — al tiempo que hirieron a muchas durante registros casa por casa, dijeron activistas.

El operativo más grande al parecer ocurrió en Sarameen en la provincia norteña de Idlib, donde murieron cinco personas y quedaron heridas más de 60, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres. Una persona también murió durante allanamientos en Qara, un suburbio de la capital, Damasco.

Se reportaron allanamientos similares en el poblado de Heet cerca de la frontera con Líbano, así como un despliegue militar alrededor del poblado central de Rastán, que se ha convertido en el bastión de la disidencia contra el régimen del presidente Bashar Assad.

El primer ministro de Turquía, un ex aliado cercano, le ha advertido a Assad que su régimen podría enfrentar una derrota como los de Túnez, Egipto y Libia si no cesa la represión violenta contra los manifestantes.

Siria ha enfrentando fuertes condenas internacionales por su represión sangrienta en contra de las manifestaciones antigubernamentales que empezaron en marzo, y líderes europeos y de Estados Unidos han exigido la renuncia de Assad.

La advertencia de Turquía, sin embargo, ha sido de las más directas hasta el momento, y fue particularmente dura porque la hizo un líder cuyo gobierno tuvo extensos lazos diplomáticos con Siria.

"La única manera de salir de esto es silenciar inmediatamente las armas y escuchar la demandas del pueblo", dijo el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan durante su discurso mensual transmitido por la televisión turca el domingo. "Hemos visto el destino de aquellos que no escogieron este camino durante los últimos meses en Túnez, en Egipto — y ahora en Libia — como una advertencia y con tristeza".

"Las exigencias de democracia y libertad son exigencias justas del pueblo. En el mundo de hoy no hay lugar para gobiernos de un solo hombre, para regímenes autócratas y comunidades cerradas", agregó.

Assad aún tiene algunos aliados internacionales, incluidos Irán y Rusia.

La agencia de noticias estatal de Siria, SANA, dijo que Assad se reunió el lunes con un alto enviado ruso, Mijaíl Bogdanov, quien expresó el apoyo de Moscú a los planes de reformas democráticas de Assad.

Assad, por su parte, se quejó que sus intentos por introducir reformas han enfrentado una "campaña regional e internacional contra Siria", dijo SANA, al parecer en referencia a las extensas condenas de la represión.

En Sarameen, cinco personas, incluido un niño, murieron y más de 60 quedaron heridas durante los allanamientos, según Rami Abdul-Rahman, jefe del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres, y el grupo activista Comités de Coordinación Local.

Las fuerzas de seguridad y del ejército, además, disparaban ametralladoras en la vía de acceso por el sur del pueblo de Rastán.

El fuerte emplazamiento armado en los alrededores de Rastán en la madrugada del lunes provocó la fuga en masa de los residentes por temor a un ataque al pueblo.

Las operaciones que realizan forman parte de una letal represión del régimen contra las protestas que comenzaron en marzo. Los grupos de derechos humanos dijeron que más de 2.000 personas han sido asesinadas desde entonces.

Operativos similares en Heet provocaron la fuga de algunos residentes hacia Líbano, según reportes.