Diecinueve aeropiratas murieron el 11 de septiembre del 2001, en su misión suicida. El líder de al-Qaida, Osama bin Laden, fue abatido durante una operación de efectivos de la Armada estadounidense en mayo y su cadáver fue arrojado al mar. Jalid Sheij Mohamed, cabecilla de los atentados y varios de sus presuntos cómplices, están en la prisión militar en la Base Naval de Guantánamo.

Sin embargo, Mary Bavis considera que hay otras personas responsables por la muerte de su hijo Mark y que no han recibido castigo. Dice que ni siquiera se les ha identificado públicamente.

En una demanda que se atenderá en noviembre, durante un juicio, Bavvis acusa a United Airlines y a la firma de seguridad Hentleigh USA Corp. de negligencia, al no garantizar la seguridad de los aviones.

Otras 94 personas presentaron también demandas, pese a que se les había ofrecido una resolución rápida del caso, en la que recibirían dinero de un fondo de 7.000 millones de dólares para compensación a las víctimas. Noventa y cuatro personas más habían presentado la demanda pero llegaron a un arreglo.

Mary Bavis no ha desistido.

"La gente me dice, 'deja atrás eso', pero es difícil hacerlo, porque nunca recibimos respuesta alguna. Simplemente no puedo entender cómo esa gente se subió siquiera a ese avión", dijo la mujer en una entrevista con The Associated Press, poco antes del décimo aniversario de los atentados en los que murió su hijo, quien era prospecto del equipo profesional de hockey sobre hielo Kings de Los Angeles.

"Mucha gente del 11 de septiembre está con nosotros. Vienen a mí y me dicen, 'lamentamos no haber seguido adelante con esa lucha'''.

Mike Bavis, mellizo idéntico de Mark, dijo que si el caso de su familia es único ello obedeció a que su hermano no era tenía familiares que necesitaran ayuda inmediata.

"Si mi hermano hubiera sido un marido con cinco hijos, ¿piensan que la esposa y los cinco niños hubieran podido esperar 10 años para obtener una compensación?", preguntó Mike, quien tiene ahora 41 años. "El proceso eliminó a la gente muy rápido".

Los Bavis no quisieron el arreglo porque están decididos a sacar a la luz una explicación sobre la forma en que falló la seguridad de la aerolínea del 11 de septiembre. Las empresas de aeronáutica eran responsables de revisar a los pasajeros antes del abordaje incluso antes de que los atentados derivaran en la creación de la Agencia de Seguridad en el Transporte.

Su abogado, Don Migliori ha conseguido 200 órdenes para divulgar documentos, con millones de páginas que describen qué salió mal. La familia quiere que los documentos sean donados al museo del 11 de septiembre que se construye en el lugar donde se derrumbaron las Torres Gemelas, o que al menos se vuelvan parte de los registros públicos.

Sin embargo, muchos documentos siguen siendo confidenciales, bajo argumentos de protección de la seguridad.

"Hay demasiadas cosas que hemos encontrado y necesitan ventilarse", dijo Migliori.

Hubo 2.977 muertos por los atentados del 11 de septiembre del 2001. El Fondo de Compensación a las Víctimas manejó 2.880 solicitudes de indemnización de parte de los deudos y otras 2.680 de lesionados. En total, el experto al frente del fondo, Kenneth Feinberg, entregó 7.049 millones de dólares en dinero de los contribuyentes.

Los Bavis son apenas una de las 95 familias que presentaron demandas que siguen atendiéndose en una corte federal en Manhattan. El comienzo de su juicio está previsto para el 7 de noviembre.

El juez federal de distrito Alvin Hellerstein excluyó de la lista de acusados a la Autoridad de Puertos de Massachusetts, que opera el Aeropuerto Internacional Logan.

"Este fue un evento trágico y trabajamos decididamente para resolver el caso", dijo la vocera de United, Megan McCarthy, en un comunicado que envió por correo electrónico a The Associated Press.

No habrá arreglo, dijo Bavis, hasta que se rindan cuentas por la muerte de su hermano.

"El está peleando en esto, como si alguien lo hubiera atacado", dijo Migliori. "Traten de imaginar si les hubieran privado de su otra mitad".