El director de cine Ettore Scola, de 80 años de edad, anunció hoy su retirada activa del cine y "sin arrepentirse de nada", tras más de cincuenta años de carrera y con más de treinta películas dirigidas.

Scola hizo este anuncio en una entrevista publicada hoy por el diario "Il Tempo", en la que al ser preguntado por su próximo proyecto respondió: "No habrá más. He decidido no filmar más películas".

El cineasta explicó que ya no logra "vivir el cine como en su día, con alegría y despreocupación", por lo que consideró que era el momento de decir adiós, aunque aseguró que "no se arrepiente de nada".

Scola reconoció que estaba preparando una película con el actor francés Gerard Depardieu, pero que no se sintió capaz de dirigirla.

"Ha sido una decisión natural", dijo el director en la ciudad de Pesaro, en la costa adriática, donde se ha proyectado su cortometraje "1943-1997", sobre las batidas nazis en el gueto de Roma.

"Para mí es fundamental tener libertad y hoy es el mercado el que toma las decisiones. Ya lo hacía antes, pero habían mayores espacios para la libertad y la excepción, y los productores estaban más dispuestos a arriesgar y experimentar", comentó.

El autor de filmes como "Una jornada particular", con Sofía Loren y Marcello Mastroianni, aseguró no querer "convertirse en esas viejas señoras que se ponen tacones de aguja y carmín para estar con los jóvenes".

"Llega un momento en el que es mejor retirarse", concluyó el cineasta y uno de los mayores exponentes de la comedia a la italiana, junto a los ya desaparecidos Mario Monicell, Vittorio De Sica y Pietro Germi.

Scola, que ejerció como director y guionista, es el autor de filmes como "La familia" (1980), en la que se repasan 80 años de historia italiana, con Vittorio Gassman, y también de "Brutos, sucios y malos" (1976), con Nino Manfredi.