El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha asegurado que seguirán las operaciones militares contra el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y que su gobierno planea una nueva Constitución "liberal" en sustitución de la actual, redactada en 1982 por los militares.

"Las operaciones aéreas (contra las posiciones del PKK en el norte de Irak) se han efectuado con el máximo cuidado y continuarán realizándose", dijo Erdogan en un mensaje grabado y emitido anoche por la cadena de televisión pública TRT.

Aludió así a los recientes ataques del Ejército turco a las bases del PKK en norte de Irak, pero en el mismo discurso subrayó también los esfuerzos para conseguir anclar los derechos de las minorías en una nueva ley fundamental.

Haciéndose eco de los recientes atentados del PKK, que en julio y agosto se han cobrado la vida de medio centenar de miembros de las fuerzas de seguridad turcas, Erdogan manifestó su "determinación" a continuar la lucha antiterrorista.

Esa lucha "continuará de forma coordinada entre las Fuerzas Armadas de Turquía y fuerzas especialmente entrenadas de la Policía", explicó en referencia a la nueva estrategia contra el PKK, en la que se empleará un mayor contingente de fuerzas policiales, en detrimento del Ejército.

El mandatario turco prometió que la lucha contra el grupo armado kurdo no hará que el gobierno de pasos atrás en la justicia, la democracia y el estado de derecho.

En este sentido, lanzó un mensaje al resto de formaciones políticas del país, explicando que su gobierno trabaja en la sustitución de la actual Carta Magna.

Erdogan dijo que contará con "todos los partidos" para redactar una nueva Constitución "mucho más liberal" que la actual, que, aunque reformada en numerosas ocasiones, fue redactada por la cúpula militar durante la dictadura que sufrió Turquía entre 1980 y 1983.

Erdogan ya había repetido este mensaje en la tarde de ayer, durante una cena de ruptura del ayuno de Ramadán junto a los líderes religiosos de las minorías griega, armenia, judía y siríaca de Turquía.

En ese acto, el dirigente islamista moderado dijo que es "necesaria" una reforma legal que se muestre respetuosa con todos credos del país.