El tifón Nanmadol se dirige el lunes al sureste de China después de verter más de medio metro (20 pulgadas) de lluvia en el sur de Taiwán, donde decenas de viviendas y amplias franjas de tierras agrícolas se inundaron y cerca de 8.000 personas fueron evacuadas.

La tormenta pasó por el cuadrante suroeste de Taiwán y permaneció sobre la isla sólo durante un par de horas. Su intensidad ya había disminuido después de azotar Filipinas, donde al menos 16 personas murieron y otras ocho se encuentran desaparecidas.

Las autoridades de Taiwán dicen que por ahora no hay reportes de muertes, sin embargo, las lluvias ocasionaron serios trastornos en las actividades cotidianas.

Unas 30.000 viviendas en el sur y este de Taiwán se quedaron sin energía eléctrica, mientras las fuertes lluvias cerraron muchos caminos y puentes en el área. Un buen número de condados del sur y el este cerraron escuelas y oficinas. En Taipei también cerraron las escuelas a pesar de que la capital escapó de lo peor de la tormenta.

Nanmadol tocó tierra justo antes del amanecer en el distrito de Taitung, en el remoto sureste, y se dirigió hacia las zonas costeras densamente pobladas en la costa oeste. Tenía vientos de 108 kilómetros (68 millas) por hora, por debajo de los picos previos que prácticamente doblaban esa medición.

A las 10:00 de la mañana (0200 GMT), muchos vuelos nacionales habían sido cancelados, y los funcionarios de la red de trenes de alta velocidad de Taiwan, que presta servicio en zonas densamente pobladas a lo largo de la costa oeste, consideraban suspender el servicio. La tormenta había descargado casi medio metro (20 pulgadas) de lluvia en el sur montañoso, donde la vulnerabilidad a derrumbes catastróficos llevó a la evacuación de unas 8.000 personas.

El principal aeropuerto internacional de Taipei dijo en su sitio de internet que casi todos los vuelos internacionales funcionaban con normalidad.

El área más afectada por la tormenta fue el condado Pingtung, en el suroeste taiwanés, donde personal de defensa civil utilizó pequeños botes para rescatar a la gente de comunidades rurales inundadas por las rápidas inundaciones que dejaron a decenas de hogares bajo las aguas.

Pingtung se encuentra justo al sur de las regiones montañosas donde más de 500 personas murieron hace dos años en aludes provocados por las lluvias torrenciales asociadas con el tifón Morakot, la tormenta más devastadora que ha azotado la isla en medio siglo.

Debido a su enorme banda de nubes, el tifón causó lluvias durante varios días en el norte de Filipinas antes de azotar la zona con ventarrones, lo que facilitó aludes de tierra, inundaciones y derrumbes de muros, la causa de la mayoría de las muertes, dijo Benito Ramos, jefe de la Oficina de Defensa Civil.