El oficialista José Alperovich fue reelegido con el 69,74 por ciento de los votos en las elecciones a gobernador de la provincia argentina de Tucumán, en el norte del país, una vez escrutadas hoy el 88,93 por ciento de las mesas.

El triunfo que alcanzó este domingo Alperovich, quien opta a su tercer mandato consecutivo, se traduce en nuevo resultado favorable al Gobierno de Cristina Fernández luego de las elecciones primarias del pasado 14 de agosto en las que la mandataria y candidata a la reelección ganó con el 50,07 por ciento de los votos.

En los comicios tucumanos, un nuevo test electoral en un año marcado por las presidenciales del próximo el 23 de octubre, se ubicaba en segundo lugar el postulante de la socialdemócrata Unión Cívica Radical (UCR) José Cano, con el 14,74 por ciento de los votos.

En tercera posición se encontraba con el 3,29 por ciento el candidato de la derechista Fuerza Republicana, Ricardo Bussi, hijo del exmilitar Antonio Bussi, quien gobernó Tucumán durante los primeros años de la dictadura (1976-1983) y también en democracia (1995-1999).

Antonio Bussi, de 85 años, cumple una condena de prisión perpetua en su domicilio a causa de su delicado estado de salud y a espera de nuevos juicios en su contra por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar argentina.

Poco más de un millón de ciudadanos estaban habilitados para elegir gobernador, alcaldes y legisladores en Tucumán, en unas elecciones que se desarrollaron con cierta lentitud a raíz de la cantidad de listas que presentaban candidatos, muchas de ellas alineadas al oficialismo.

Alperovich, del peronista Frente para la Victoria liderado por la presidenta Cristina Fernández, opinó que "cada elección es un plebiscito" y agradeció "a los tucumanos que fueron a votar en forma masiva y superaron el 80 por ciento del padrón".

"Lo más importante no es el triunfo sino el compromiso que asumimos para no fallar en los próximos cuatro años a la gente que sigue confiando en nosotros", subrayó Alperovich, rodeado de funcionarios del Gabinete nacional que viajaron a Tucumán para saludar al gobernador.

Por su parte, Cano reconoció la derrota, pero cuestionó la falta de "calidad institucional" del gobierno provincial y el "sistema de clientelismo" impulsado en los días previos a los comicios, dijo.

"Quizás no sea un delito, pero hay una cuestión moral y ética que dice que no se puede seguir con esta clase de prácticas", manifestó el radical Cano.

Las elecciones en Tucumán, 1.100 kilómetros al norte de Buenos Aires y cuyo padrón equivale al 3,5 % del total, suceden a las celebradas en otras ocho provincias, en Buenos Aires y a las primarias del 14 de agosto pasado, dentro del proceso con vistas a las presidenciales de octubre próximo.

En las primarias, destinadas a convalidar candidatos para los comicios de octubre, Fernández obtuvo una ventaja de 38 puntos porcentuales sobre el segundo, lo cual sitúa a la mandataria a las puertas de la reelección.