Aunque contará con algunas figuras internacionales, la selección ecuatoriana de fútbol apostará por los jugadores de la liga nacional como su mejor baza para clasificarse para el Mundial de Brasil 2014, según dijeron hoy sus directivos.

El equipo quiere aprovecharse de los 2.800 metros de altitud de Quito para hacerse fuerte en los partidos en casa y calificar al Mundial, pese a su mal desempeño en la reciente Copa América.

"Los que están fuera les da durísimo el jugar en la altura, los que están en Europa son los que más sienten ese cambio, sin querer decir que no van a ser importantes para ser llamados a la selección, sino que creemos que el grupo mayor que debe asumir la responsabilidad son los de aquí", dijo el asistente técnico de la selección, Alexis Mendoza.

Una insuficiente aclimatación a la altura de Quito, ciudad localizada en un valle en el medio de los Andes, reduce el rendimiento de los jugadores, que sienten más cansancio por el bajo nivel de oxígeno en el aire.

El presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), Luis Chiriboga, recordó a la prensa que Ecuador se ha clasificado para los mundiales precisamente cuando hizo un buen papel como local.

Hoy estaba previsto que llegaran a la 'Casa de la Selección' los últimos jugadores convocados para el próximo partido amistoso contra Jamaica, que tendrá lugar el viernes, seguido, cuatro días después, por un encuentro contra Costa Rica, ambos en Quito.

Se trata de un grupo del que, por ejemplo, están ausentes Felipe Caicedo, que se acaba de incorporar al Lokomotiv ruso, y Antonio Valencia, el volante del Manchester United inglés que se recupera de una lesión, dos de sus hombres de mayor peso a nivel internacional.

"Solo vinieron algunos de México, porque tampoco están todos los de México, dándole mayor prioridad a algunos jugadores de acá, del torneo nacional", explicó en una rueda de prensa el seleccionador ecuatoriano, el colombiano Reynaldo Rueda.

En los encuentros contra Jamaica y Costa Rica, Rueda valorará a los convocados con la meta de establecer un grupo central de jugadores que militan en el país como el soporte del combinado.

En la rueda de prensa, el técnico rechazó las críticas de que Ecuador podría haber escogido a contrincantes más fuertes para prepararse para las eliminatorias.

"Son rivales difíciles. No entiendo por qué esa subvaloración", dijo.

Ecuador tenía previstos dos partidos amistosos con Chile, pero los canceló después de que los directivos del país del cono sur decidieran presentar una selección alterna sub 25 y no el equipo absoluto.

Ecuador tuvo que organizar a la carrera los encuentros de substitución, explicó Rueda, quien dijo que le hubiese resultado difícil convocar a los futbolistas tan solo para entrenamientos, sin la perspectiva de jugar un amistoso.

Los últimos a presentarse a la convocatoria de hoy serán los porteros Máximo Banguera y Marcelo Elizaga, que estaban en duda. El primero tras sufrir ayer un traumatismo en una rodilla y el segundo por problemas familiares.

Rueda también ha llamado como 'invitado' a Jaime Iván Kaviedes, un hombre histórico del fútbol ecuatoriano, pero que a sus 33 años es suplente en El Nacional.

El entrenador aclaró que lo "invitó" en lugar de incorporarlo directamente al combinado porque "él no tiene méritos para ser convocado para la selección porque no es titular y no tiene suficiente volumen de minutos jugados".

No obstante, dijo que desea "tenerlo más cerca" para valorarlo y decidir más adelante si vestirá la camisa de la 'Tri' en las eliminatorias del Mundial.

La primera cita para Ecuador será en octubre contra Venezuela, el equipo revelación de la Copa América, en la que quedó cuarta.