El alcalde de la ciudad chilena de Calama, Esteban Velásquez, fue detenido hoy junto a otros manifestantes en incidentes ocurridos al comenzar un "paro cívico", convocado por organizaciones ciudadanas, en demanda de más recursos económicos, informaron fuentes policiales y municipales.

Velásquez fue detenido junto a otras seis personas cuando intentaban bloquear las rutas de acceso hacia la mina de cobre de Chuquicamata, situada en las inmediaciones de Calama, a 1.564 kilómetros al norte de Santiago.

Los calameños, que realizaron una protesta similar el 29 de junio, demandan mejores condiciones laborales y la inyección de mayores recursos en Salud y Educación, provenientes de los ingresos por las exportaciones de cobre.

Según las fuentes, un carabinero resultó lesionado al ser alcanzado por una piedra durante las manifestaciones ocurridas en las primeras horas de este lunes.

"Al presidente (Sebastián) Piñera, al ministro del Interior (Rodrigo Hinzpeter), a la comisión de minería les hemos dicho con claridad que necesitamos recursos del cobre permanentes para Calama", dijo antes de ser detenido el alcalde, en declaraciones al canal estatal de televisión (TVN).

"Esa es la demanda, esa es la aspiración legítima que tenemos. Hoy no se puede entender que Calama, el distrito minero más importante del mundo, reciba cero pesos de las utilidades del cobre. Hasta ahora hemos visto cero voluntad política y por eso este movimiento y otros que vendrán si la respuesta no llega", añadió.

En tanto, el presidente zonal de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), José Mardones, llamó en un comunicado a quienes producen en esa ciudad a sumarse "a esta lucha por una vida digna, que mejore" sus salarios, "que no criminalice las luchas del movimiento sindical y social" y que permita una mejora en el acceso a la sanidad y la educación "de calidad".

El paro incluye el cierre del comercio local, de los colegios, los servicios públicos y los consultorios de Salud, lo mismo que la locomoción colectiva.

La convocatoria prevé además una marcha multitudinaria en el centro de la ciudad, asambleas en los distintos barrios para analizar las demandas y por la noche un "caceroleo" masivo.