La Policía Metropolitana (Met) de Londres ha detenido hasta ahora a 88 personas en el carnaval de Notting Hill, que comenzó este domingo y continúa hoy en este popular barrio durante una jornada festiva en el Reino Unido.

Un portavoz de Scotland Yard dijo hoy a Efe que aún es "demasiado temprano" para hacer una valoración sobre el transcurso de la jornada después de que la policía calificara ayer de "muy tranquilo" el arranque del evento el sábado, día dedicado a los niños.

Hasta las 19.00 horas GMT de ayer, los agentes practicaron 53 detenciones por distintos delitos como posesión de drogas o desórdenes públicos.

La Met ha desplegado un dispositivo sin precedentes en este colorido carnaval, con 5.500 agentes que vigilaron el popular barrio ayer y 6.500 policías encargados de velar hoy por la seguridad pública durante el gran desfile de carrozas.

Este cuidado operativo policial obedece a los temores a que pueda haber disturbios como los habidos en Londres entre los pasados 6 y 8 de agosto, cuando la ciudad vivió una ola de violencia callejera sin precedentes en la que se quemaron edificios y vehículos, se saquearon comercios, y por la que más de 2.000 personas han sido detenidas hasta la fecha.

Además de su destacada presencia en el núcleo del carnaval, otros 4.000 efectivos policiales están dispuestos en otros puntos de la ciudad, "aparte de los que normalmente se encuentran de servicio".

En los años 2009 y el 2010, se registraron más de 200 arrestos durante las dos jornadas de celebración.

El carnaval puso ayer fin a sus actividades 90 minutos antes del cierre habitual, a las 18.00 horas GMT, y se espera que hoy concluya a esa misma hora.

Mantener la seguridad de los asistentes a esta fiesta, en la que miles de londinenses y turistas celebran el espíritu multicultural de Londres, es el objetivo primordial fijado por la policía, autorizada en esta ocasión a registrar en cualquier momento a individuos considerados "sospechosos" de posesión de armas.

Scotland Yard ha puesto una atención especial a sus operaciones de seguridad durante este evento después de que a principios de mes el Gobierno de David Cameron cuestionara su gestión nada más estallar los disturbios en Tottenham (norte de Londres) en la noche del 6 de agosto.