Al menos 13 personas han muerto y otras ocho, la mayoría pescadores, continúan desaparecidas, por el temporal y los corrimientos de tierra causados por el tifón Nanmadol en el norte de Filipinas, informaron hoy fuentes oficiales.

El tifón, que ha anegado al menos ocho puentes y dos decenas de carreteras, ha afectado a más de 170.000 personas, de las que unas 14.000 han tenido que ser evacuadas de sus hogares.

Las autoridades cifran los daños causados en las infraestructuras y en el sector agrícola en cerca de 1.000 millones de pesos filipinos (23,71 millones de dólares).

Nanmadol, que entró en el archipiélago el pasado jueves con vientos de hasta 240 kilómetros por hora, se cierne sobre las islas Batanes, en el extremo norte del país, y se dirige hacia Taiwán, según el servicio meteorológico filipino.

El mes pasado, 72 personas murieron en Filipinas por la acción combinada de una tormenta tropical y un tifón, que además afectó a un millón de habitantes.

Entre 15 a 20 tifones afectan a este país asiático cada año durante la estación lluviosa, que por lo general comienza en mayo y concluye noviembre.

Los expertos de las agencias internacionales identifican el chabolismo como el principal factor del gran número de víctimas que causan en Filipinas los desastres naturales y que evidencian el mal estado de las infraestructuras.