Kenenisa Bekele no pudo ganar un quinto título consecutivo en los 10.000 metros al sufrir su primera derrota en la distancia, pero el cetro mundial siguió en manos de un corredor de Etiopía.

En una sensacional definición, Ibrahim Jeilan desplazó al británico Mo Farah en la recta final para alzarse el domingo con la victoria en el Mundial de atletismo.

Farah, campeón europeo de los 5.000 y 10.000, parecía encaminado al triunfo tras despegarse en la punta al iniciar la última vuelta, pero Jeilan no le perdió pisada y le dio alcance en los últimos 25 metros.

Jeilan cronometró 27 minutos y 13.81 seconds. Farah, quien hasta la fecha estaba invicto en el año, quedó segundo con 27:14.07 y el etíope Imane Merga completó el podio con 27:19.14.

"Soy un buen sprinter. Puedo hacer vueltas rápidas", dijo Jeilan. "Así que cuando Farah iba adelante y aceleró en los últimos 400 metros, sabía que si me mantenía cerca cuando faltaran 100 o 200 metros, lo iba a poder alcanzar".

Bekele, quien por culpa de lesiones casi no ha competido en los últimos dos años, abandonó a mitad de carrera y no pudo eclipsar la marca que comparte con el legendario Haile Gebrselassie, otro tetracampeón en la distancia.

También se disipó una extraordinaria racha: Bekele, el bicampeón olímpico vigente, nunca había perdido una carrera en los 10.000 desde que en 2003 disputó su primera.

"He estado lesionado durante dos años. No me entrené bien", dijo Bekele. "Pero tenía que intentarlo".

En cuanto a latinoamericanos, el mexicano Juan Carlos Romero (29:38.38) quedó último entre los 16 corredores que completaron la distancia. El ecuatoriano Bayron Piedra abandonó.