Puede sonar abusivo, pero tiene su razón de ser. Hay actores que cobran a sus seguidores por firmarles autógrafos o fotografiarse con ellos. Es una práctica común en convenciones organizadas por clubes de fans y que, desde hace años, se lleva a cabo en España, con la aprobación de los asistentes.

Un sistema importado de Estados Unidos, mediante el cual, el actor invitado a la convención saca un beneficio económico, que le supone un incentivo para asistir al acto, y con el que incluso puede ayudar a amortizar costes a la entidad organizadora, pagando él mismo su viaje, su alojamiento u otras cuestiones.

"Los organizadores no sacan dinero", ha explicado a Efe Pedro Mérida, el responsable de comunicación del Festival de cine fantástico y de terror de Estepona, donde este año se va a celebrar un encuentro de este tipo entre el actor Kevin Sorbo ("Hércules") y sus fans.

Allí, el intérprete estadounidense cobrará por las fotos -10 euros- y los autógrafos -20 euros-, un precio que en ningún momento ha sido impuesto por el actor, ya que se ha consensuado entre las tres partes implicadas: seguidores, festival y artista.

Todo lo recaudado se lo queda Sorbo, y buena parte de ese capital será destinado a una fundación para niños discapacitados, gestionada por el intérprete, lo que, para algunos, será un aliciente a la hora de pagar.

El encuentro ha suscitado numerosas críticas de medios especializados, y más concretamente del PSOE de Málaga, que ha acusado al festival de usar un modelo de financiación "ridículo".

En este sentido, Mérida señala que la estancia y el viaje de Sorbo están financiados por una entidad hotelera, "y ningún dinero sale de los contribuyentes, por lo que las críticas se equivocan," y añade que, "todas las actividades del festival son gratuitas, incluso la asistencia al encuentro".

El organizador de la convención madrileña CifiMad, popular entre los aficionados a la ciencia ficción, Gonzalo Arauzo, considera la práctica de cobrar por autógrafos como "absolutamente normal", y asegura que no conoce a ningún actor habitual a este tipo de eventos que no lo haga.

"Hay que entender que no vienen por placer, es un trabajo, están haciendo un bolo y vendiendo un producto, que es ellos mismos", señala.

En lo relativo al Cifimad, a la edición de este año, que será el 12 y 13 de noviembre, vendrá Aaron Douglas, intérprete de la serie de culto "Battlestar Galactica", cuyos autógrafos tendrán que ser pagados por los asistentes, aunque, en este caso, sí se usará el dinero para financiar parte del acto.

Douglas cobrará 25 euros por foto firmada, una cifra que se queda lejos de los 120 que consiguió por cada autógrafo presencial el actor Richard Dean Anderson (protagonista de "McGyver") en la Fedcon de Düsseldorf de abril de 2011.

No obstante, insiste Arauzo, "los organizadores no ganan dinero, es más, en este evento siempre hay déficit y no se cubren gastos, ya que muchos pagan la entrada pero no compran autógrafos".

Asimismo, Arauzo especifica que "sí es cierto que en países como Inglaterra y Alemania, hay convenciones en las que los responsables hacen negocio, pero eso aún no ha llegado a España".

Esta práctica que suscita tanta polémica, ha podido verse incluso en festivales como el de Sitges donde, en 2004, el actor David Prowse, Darth Vader en "Star Wars", cobró por todos los autógrafos firmados.

Y mientras tanto, los fans, encantados. Ellos entienden que es una forma de atraer a estrellas, que de otro modo no acudirían a estos eventos. Es el caso de un habitual a estas convenciones, el madrileño Jesús Barroso, quien ha pagado por autógrafos de muchos de sus ídolos.

"Estar horas reunidos con los fans mientras firman es parte de su trabajo", indica este madrileño, quien comprende que alguien como Sorbo realice esta práctica, ya que, en parte "vive de ello". "Si lo hiciera Robert De Niro, por ejemplo, que no lo necesita, sí que sería un escándalo", especifica.

Cobrar por autógrafos, aunque ya se había realizado años antes en reuniones de seguidores de la serie "Dr Who", es algo que eclosionó en EEUU en los 70, cuando seguidores de "Star Trek" popularizaron este tipo de convenciones, para que la serie siguiera viva tras su cancelación.

Asimismo, el pago por autógrafos y fotografías se ha extendido incluso a la política estadounidense, como medida para financiar parte de las campañas de los candidatos, incluida, por ejemplo, la del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que aceptó este sistema durante las elecciones de 2008.

Por Carlos Palencia