Algunos comisionados de licencias de condado están preocupados porque la nueva ley de Alabama contra la inmigración ilegal podría tener una consecuencia inesperada: filas más largas para las personas que acuden a tribunales de condado para comprar o renovar placas de vehículos.

A los funcionarios de licencias les preocupa que una cláusula de la ley que exige que las personas muestren una prueba de ciudadanía antes de comprar o renovar las placas en un condado hará que los ciudadanos que compran placas por correo o en internet deban en adelante presentarse en el tribunal. Las autoridades dicen que las filas ya son muy largas en muchos tribunales de condado que sufren de problemas de personal debido a carencias presupuestales.

El director de licencias para el condado de Madison, Mark Craig, dijo que entre 10.000 y 15.000 personas renuevan las placas en el condado del norte de Alabama cada mes por correo o por internet. Dijo que los pedidos por correo e internet representan el 40% de las ventas de placas para la oficina de ingresos del condado.

"Añada ese número de personas e imagine cuánto más van a tardar las filas", dijo Craig.

El representante republicano Paul Sanford, de Huntsville, dijo que planea presentar un proyecto de ley en la Legislatura cuando comiencen las sesiones en febrero de 2012 que permita a la gente enviar copias de sus licencias por internet o por correo cuando las renueven.

Sin embargo, el representante republicano Micky Hammon, de Decatur, dijo que algunos funcionarios de condado están reaccionando de forma exagerada y que en la mayoría de los tribunales la nueva ley no creará filas más largas. Hammon, promotor de la nueva ley, dijo que no hay nada en la ley de inmigración que no permita a las personas presentar fotocopias de las licencias por correo o por internet al renovar las placas de su auto.

La nueva ley de inmigración de Alabama, la cual está programada para entrar en vigor el 1 de septiembre, ha sido descrita por sus defensores y opositores como la más dura medida contra los inmigrantes sin autorización legal para vivir en el país.