La policía mexicana desenterró cinco cuerpos en descomposición en un poblado rural ubicado a unos 100 kilómetros (60 millas) de la capital.

Alfredo Albiter, coordinador de Comunicación Social de la Procuraduría de Justicia del Estado de México, informó que un hombre no identificado le llamó al familiar de una persona desaparecida y le dijo que 23 cuerpos fueron enterrados en un maizal en el municipio de Almoloya de Juárez.

Albiter dijo que la excavación terminó el domingo, y el equipo forense encontró sólo cinco cuerpos. Los cuerpos aún no son identificados y no sabe si el cuerpo de la persona desaparecida cuyo familiar recibió la llamada se encontraba en este sitio.

El hallazgo de fosas comunes se ha vuelto un evento frecuente en la guerra contra el narcotráfico que libra el país, en la cual al menos 35.000 personas han muerto desde que el presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva en contra del crimen organizado a finales de 2006. Otros señalan que esa cifra alcanza los 40,000.

En el balneario de Acapulco, la policía informó que el domingo encontró el cuerpo decapitado de una mujer de 25 años en el maletero de un auto estacionado afuera de una casa. No se sabe con certeza el móvil del crimen.

En otras partes de la ciudad, tres hombres murieron baleados en dos incidentes separados y sus cadáveres fueron dejados en la vía pública en vecindarios residenciales.