El bailarín y coreógrafo cubano Carlos Acosta, de 38 años, quien se convertirá mañana lunes en la figura más joven que ha recibido el Premio Nacional de Danza en la isla, afirmó hoy que es el galardón "más importante" de su exitosa trayectoria artística porque le hace sentir "profeta" en su tierra.

Acosta dijo que el Premio de Danza-2011 le llega en un momento en el cual su carrera "no se ha acabado, todavía continúa y de muchas maneras acaba de empezar", en declaraciones a la televisión local.

Un bailarín y un artista, en mi caso, no se va a limitar nada más a la danza" y se interesa por otras facetas como la coreografía, señaló.

Carlos Acosta se formó en la escuela cubana de ballet, dio sus primeros pasos profesionales en el Ballet Nacional de Cuba (BNC) que dirige Alicia Alonso, y su meteórica carrera continuó consolidándose en compañías extranjeras, de países como Italia, Estados Unidos, y en los últimos años como primer bailarín invitado del Royal Ballet de Londres.

Opinó que los premios "no se deben medir por la edad sino por los logros y lo que uno está haciendo, su obra en general" porque a la juventud "hay que oirla, hay que continuar dándole fuerza y motivándola para que continúe preservando todo lo que hemos podido lograr".

El artista también aprovechó para anunciar que en diciembre próximo presentará en cinco provincias cubanas su nuevo espectáculo "Ciclos", para continuar la gira artística que comenzó en el oriente de la isla a principios de este año.

"No he tenido oportunidad de hacer eso antes porque he estado enfrascado en el perfil internacional de mi carrera, pero ahora es el momento, en el que estoy en plenitud de facultades de llevarle mi arte a la gente que no ha tenido la posibilidad de verme (bailar) anteriormente", explicado.

Dotado de cualidades físicas consideradas de excepción, de acuerdo con la crítica especializada, el bailarín cubano ha sido comparado con grandes personalidades de la danza mundial como Mijail Baryshnikov y Rudolf Nureyev, y catalogado como uno de los más altos exponentes de la escuela cubana de ballet.

Entre los galardones que ha recibido destacan el Grand Prix de Lausana, Suiza y el de la Bienal de la Danza de París, ambos en 1990, el de la "Fundación Princesa Grace", de EE.UU. (1995), y el "Laurence Olivier" al mejor espectáculo presentado en 2006 en Londres, por su coreografía "Tocororo", así como el premio del Círculo de Críticos de Danza de Gran Bretaña.