Un activista de la India, cuya protesta unificó la ira del país contra la corrupción, puso fin el domingo a una huelga de hambre de 12 días después que algunas de sus iniciativas para una reforma recibieran un apoyo parcial del Parlamento.

Anna Hazare, de 74 años, aceptó de dos niños una copa de agua de coco y miel, mientras lo vitoreaban miles de simpatizantes que ondeaban banderas del país, coreaban "viva India" y entonaban canciones patrióticas.

"Esta victoria les pertenece. Es el fruto de sus acciones de los últimos 13 días", dijo Hazare a la multitud, en la que numerosos simpatizantes llevaban puestas gorras blancas semejantes a las que usaban los líderes de la independencia y que se convirtieron en símbolo de la protesta.

Antes de ser trasladado a un hospital, Hazare dijo que aunque había puesto fin a su ayuno, no cejará en su lucha a favor de reformas en el país. Durante su huelga de hambre, el activista perdió siete kilogramos (15,5 libras) de peso.

"Este movimiento hizo que parezca posible que podamos edificar una India libre de la corrupción", expresó Hazare, a quien rodeaban niños en un escenario que sobresalía frente a la multitud.

Hazare comenzó su huelga de hambre el 16 de agosto en demanda de que el Parlamento aprobara la propuesta que elaboró para la creación de un defensor del pueblo contra la corrupción que vigile la actuación de todos los funcionarios, desde el primer ministro hasta autoridades municipales.

La protesta siguió a meses de escándalos que involucraron por igual a la coalición gobernante y los partidos de oposición y que incluyeron acuerdos mineros ilícitos y la venta dudosa del espectro de la telefonía celular.

Incluso durante la huelga de hambre de Hazare, cuatro políticos fueron acusados de la compra y venta de votos en el Parlamento.

Cuando el gobierno ordenó el arresto breve del activista para obligarlo a suspender su protesta, calculó mal la penetración popular del mensaje anticorrupción de Harare, debido a que miles de personas salieron a las calles en diversas partes del país.

Hazare, quien se dice inspirado por el padre de la liberación de India, Mohandas K. Gandhi, finalmente consiguió un espacio en la capital, Nueva Delhi, en donde atrajo a miles de manifestantes de India.

Una considerable porción de los inconformes pertenece a la clase media, que aumenta en número y que está harta de pagar sobornos por casi cualquier cosa, desde conseguir una licencia de conducir hasta inscribir a un hijo en una escuela de enfermería.