El líder norcoreano, Kim Jong-il, concluyó hoy su visita no oficial de tres días a China, que cruzó en su tren blindado de regreso a su país tras un viaje a Rusia y sin pasar por la capital china, informó la agencia oficial de noticias Xinhua.

El máximo líder norcoreano "concluyó esta tarde su visita al noreste de China y regresó a su país", después de un encuentro el viernes con el consejero de Estado Dai Bingguo, enviado del presidente Hu Jintao, al que manifestó su deseo de regresar al diálogo para desmantelar su programa nuclear.

El dictador comunista reiteró en territorio chino la propuesta realizada unos días antes en Rusia de decretar una moratoria al desarrollo de su arsenal nuclear y reanudar el diálogo que mantenían las dos Coreas, EEUU, Japón, Rusia y China, estancado desde 2008 por la negativa de Pyongyang a permitir la verificación del desmantelamiento.

Kim, también secretario general del Partido de los Trabajadores de Corea, visitó hoy la ciudad de Tonghua, en la provincia de Jilin, elogió el ajuste de la estructura del cinturón industrial del noreste y la transformación de su modo económico.

El líder de 69 años, sobre cuya salud y sucesión se ha especulado en los últimos tiempos, atravesó en su tren blindado la región de Mongolia Interior y visitó varias factorías en la provincia de Heilongjiang antes de cruzar la frontera entre Jilin y Corea del Norte.