La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, alertó de los riesgos de que la "frágil recuperación" de la economía mundial "descarrile", y citó como principales problemas la "deuda soberana en Europa" y la necesidad de "equilibrio fiscal" en EE.UU..

"Los acontecimientos de este verano indican que hemos entrado en una nueva y peligrosa fase", dijo Lagarde en su intervención en la reunión informal de la Reserva Federal y otros bancos centrales en Jackson Hole, en Wyoming, en el centro de Estados Unidos.

La recientemente designada directora del FMI subrayó que "si bien la consolidación fiscal sigue siendo imprescindible, las políticas económicas tiene que apoyar el crecimiento".

Por ello, aseguró que "la política monetaria debe seguir siendo muy acomodaticia, ya que el riesgo de recesión es mayor que el riesgo de inflación" en las principales economías avanzadas.

Lagarde intervino en el panel titulado "Estableciendo prioridades políticas para un crecimiento a largo plazo", en el que también participó el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet.

Para Europa, la directora del Fondo explicó que "es necesario tomar medidas urgentes y decisivas para eliminar la incertidumbre que afecta a los bancos y a las entidades soberanas".

"Las finanzas soberanas deben ser sostenibles. Esta estrategia significa adoptar más medidas fiscales y obtener más financiamiento", agregó.

El FMI participa en la actualidad en los programas de rescate financiero de Irlanda, Grecia y Portugal.

Asimismo, Lagarde remarcó que los bancos del continente "deben ser recapitalizados con urgencia" y que en Europa se necesita una "visión común" para su futuro con el fin de garantizar la "sostenibilidad" del proyecto europeo.

Respecto a EE.UU., la ex ministra de finanzas francesa recomendó a las autoridades "un equilibrio justo entre reducir la deuda pública y respaldar la recuperación, sobretodo confrontando seriamente el desempleo a largo plazo".

Además, Lagarde advirtió sobre "la necesidad de parar la espiral descendente de ejecuciones hipotecarias, caída de precios de la vivienda y deterioro del gasto de los hogares" en Estados Unidos.

"Debemos actuar ahora, y habrá que hacerlo con visión, valentía y en el momento adecuado", enfatizó.

Desde el punto de vista global, la jefa del FMI destacó que algunas economías emergentes mantienen políticas de crecimiento de la demanda interna "a un ritmo de crecimiento demasiado lento, y la apreciación de la moneda es demasiado moderada", en una referencia velada al yuan chino.

Insistió, por ello, en que "el restablecimiento del equilibrio internacional no ha avanzado lo suficiente".

"Si los países avanzados caen en un recesión, los mercados emergentes también sufrirán las consecuencias", señaló Lagarde.