Organizaciones de defensa de derechos humanos y familiares de víctimas de la violencia interna en Perú conmemoraron hoy los ocho años de la presentación del Informe de la Verdad y la Reconciliación (CVR).

Este informe, que recoge de forma pormenorizada los hechos violentos que se registraron durante el enfrentamiento que las fuerzas del Estado y grupos terroristas mantuvieron en Perú entre 1980 y 2000, se convirtió en un símbolo de la lucha por los derechos humanos en Perú.

La ceremonia arrancó en el monumento del "Ojo que llora", que recuerda a las víctimas del conflicto, y contó con la participación de miembros de la comisión que elaboró el informe, representantes de organizaciones sociales y de defensa de los derechos humanos, así como de diferentes credos religiosos.

Además, el monumento fue rodeado con arreglos florales y fotos de los fallecidos durante el conflicto, que según el informe de la CVR fueron alrededor de 70.000 personas, la mayoría campesinos del interior del país.

El presidente de la CVR, Salomón Lerner, señaló hoy en una entrevista a la agencia Andina que las recomendaciones del informe no han sido cumplidas en su mayoría por el Estado peruano.

"Las conclusiones y recomendaciones no han sido mayormente atendidas, tenemos que desarrollar una política muy transparente de la memoria, de la inmensa desgracia que sufrieron muchos peruanos por causa de una violencia que empezaron grupos subversivos, que a veces tuvo una respuesta insatisfactoria de Estado", afirmó.

Precisamente, el Defensor del Pueblo, Eduardo Vega, que también participó en la ceremonia, señaló los retos que aún quedan pendientes, sobre todo en materia de pago de reparaciones.

Aunque reconoció avances importantes en las reparaciones colectivas, destacó que las individuales todavía no se hayan pagado.

"Es urgente implementar estas medidas. No olvidemos que han transcurrido más de 20 años y que cada día que pasa se torna más complicada la labor de la justicia y menos eficaz el impacto de las reparaciones", afirmó Vega.

Ayer, durante su presentación ante el Congreso, el primer ministro peruano, Salomón Lerner, anunció que el objetivo del presente Gobierno es reparar para 2016 al 50 % de las víctimas.

Sobre esto, la secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Rocío Silva, afirmó que esta actitud contrasta con la presentada por los anteriores gobiernos peruanos.

"Si se logra reparar al 50 % de las víctimas en el 2016 estaremos en el camino correcto, por ello hay que dictar medidas urgentes, para que las primeras reparaciones se den a personas mayores que bordean los 80 años de edad", afirmó Silva.

Tras la ceremonia, los asistentes iniciaron un recorrido hasta la Plaza San Martín del centro de Lima, donde durante todo el día se presentaron diversas exposiciones y espectáculos en torno al conflicto interno y en recuerdo de las víctimas.