El presidente Hugo Chávez ingresó la noche del sábado a un hospital militar en Caracas donde se someterá en los próximos días a un nuevo ciclo de quimioterapia, el primero en territorio venezolano en lugar de Cuba, donde lo hizo en las ocasiones previas.

Acompañado de varios de sus ministros y de su hija María Gabriela, Chávez recorrió el Hospital Militar Doctor Carlos Arvelo, ubicado en el oeste de Caracas, antes de concretar su admisión.

"Vengo en las mejores condiciones", dijo el gobernante.

"De aquí saldré más fortalecido, estoy seguro que saldré mejor de lo que estoy entrando", expresó Chávez, quien portaba un ejemplar del libro "El movimiento antiimperialista de Jesús", del filósofo argentino Rubén Dri, uno de varios escritos que dijo piensa leer durante su convalecencia sobre Jesús de Nazaret, a quien repetidamente describe como "el mayor socialista de la historia".

"Vengo aquí (al hospital) a cumplir con el mandato médico, de manera muy disciplinada porque estoy decidido a seguir viviendo", manifestó.

"No es tiempo de morir. Lo que tenemos que hacer todavía es mucho, mucho más de lo que hemos hecho" en sus más de 12 años de mandato. "Es que estoy resuelto a mi plena recuperación", destacó el mandatario.

Chávez, de 57 años, manifestó más temprano que junto a su equipo médico decidió realizar el tratamiento de quimioterapia contra el cáncer "aquí en Venezuela, no voy a ir a Cuba en esta ocasión". Agregó que esta vez "están dadas las condiciones para hacer este tercer ciclo aquí".

El mandatario, que ha aparecido completamente sin cabello por causa del tratamiento, regresó de la isla el 13 de agosto, luego de la segunda ronda de quimioterapia, y ha dicho que además podría requerir radioterapia.

El líder venezolano también recibió la primera quimioterapia en Cuba, y fue operado en La Habana para extirparle un tumor canceroso en la zona pélvica, pero no ha divulgado qué tipo de cáncer le detectaron.

Desde que se conoció su enfermedad en junio, el presidente ha tenido períodos de alta exposición pública intercalados con días de silencio.

"Estoy preparando todo con Elías (Jaua, su vicepresidente), los ministros para continuar con este ritmo del tratamiento como convaleciente que soy de la enfermedad que tuve", expresó Chávez.

"Lo digo, y lo digo no solo con optimismo, sino también por la fe que tenemos la gran mayoría de nosotros en la recuperación de la salud y en la continuación de esta batalla, una batalla por Venezuela", manifestó.

"Ayer me hicieron todos exámenes al respecto, al corazón, la sangre y todo está bien para comenzar el tercer ciclo", enfatizó.

Horas antes de su ingreso al hospital, el mandatario apareció en un balcón del palacio presidencial. Desde allí saludó a una multitud de simpatizantes, que incluía a decenas de bailarinas y músicos folklóricos afro-venezolanos, que a ritmo de tambores y oraciones de sanación saludaron a Chávez. Algunos gritaban "¡Adelante, comandante!".

El líder izquierdista movió sus caderas con la música, los saludó, y expresó a viva voz: "¡Abajo el racismo!".

Las apariciones públicas de Chávez en días recientes han sido frecuentes y muchas de ellas se han prolongado por horas, como ha sido usual desde que llegó al poder en febrero de 1999. También se ha mostrado de buen animo.