Las autoridades pertinentes en California discriminaron a escolares hispanos al aprobar la utilización de poderosos pesticidas cerca de los planteles de los menores, afirmó la Agencia de Protección Ambiental.

La conclusión preliminar del jueves forma parte de un arreglo en torno a una demanda por presunta violación a los derechos civiles presentada en 1999.

Según la demanda, la utilización de bromuro de metilo que aprobaba cada año el Departamento de Control de Pesticidas de California tuvo un impacto desproporcionadamente adverso en la salud de los niños latinos debido a que las escuelas de éstos se ubicaban a menudo cerca de los campos agrícolas.

Las autoridades consideraron histórico el arreglo, ya que es la primera vez que la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) emite una conclusión que incluye las secuelas adversas y dispares sobre una comunidad en un caso de derechos civiles.

La demanda formó parte de una acumulación de más de 30 casos sin resolver, algunos de los cuales fueron aceptados primero por la EPA en la década de 1990, dijeron el jueves autoridades de la entidad.

El título VI de la Ley de Derechos Civiles prohíbe la discriminación en base a raza, color u origen nacional por parte de instituciones que reciben fondos federales. La EPA distribuye recursos a agencias de control en California, entre ellas el Departamento de Control de Pesticidas.

La Oficina de Derechos Civiles de la EPA analizó la información de uso del pesticida de 1995 a 2001 en California, y para ello utilizó un modelo de exposición para predecir las concentraciones en el aire en más de 8.000 escuelas. La oficina concluyó que los niños hispanos estuvieron en un mayor riesgo que los no hispanos y fueron afectados de manera adversa durante ese lapso.

Jared Blumenfeld, administrador regional de la EPA para la región suroccidental del Pacífico, descartó que persistan las secuelas adversas debido a que han disminuido las fumigaciones con bromuro de metilo, y California ha instaurado desde entonces normas más estrictas y adoptado medidas de mitigación respecto del pesticida.

La utilización de bromuro de metilo — inyectado en el suelo para la aniquilación de pestes, maleza y enfermedades antes de las siembras — quedará eliminado de manera gradual en 2015, de acuerdo con un tratado internacional debido a que destruye la capa de ozono de la Tierra. Algunos agricultores lo mantienen en uso debido a que las autoridades que controlan los pesticidas les concedieron una prórroga.