Grecia seguirá adelante con el plan de intercambio de bonos que es una parte crucial para su segundo rescate sólo si por lo menos el 90% de sus acreedores privados participan en ello, afirmó el viernes.

El plan, que fue concebido a finales de julio, vería que bancos y otras instituciones financieras le darían a Grecia condiciones más fáciles para el pago de los bonos.

Sin embargo y a cambio, Grecia necesitará financiar un acuerdo caro de respaldo colateral que aseguraría el valor restante de los bonos y le costaría al país unos 42.000 millones de euros (60.600 millones de dólares) hasta el 2020.

Por ello, la Bolsa de Valores de Atenas publicó fragmentos de una carta enviada por el gobierno griego a los ministros de Finanzas de la Unión Europea en la que asegura que Grecia "no debe ser obligada a continuar" con el plan de intercambio a menos que se pueda lograr que el 90% de los bonos elegibles puedan ser intercambiados o liquidados.