Los restos óseos de 28 personas que fueron asesinadas por guerrilleros y paramilitares, entre ellos los de un sacerdote católico, fueron entregados el viernes por la Fiscalía a sus familiares en un acto celebrado en el noroeste del país.

La ceremonia fue encabezada por la fiscal general, Viviane Morales, en la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia y a 250 kilómetros al noroeste de Bogotá.

Morales entregó los restos a las familias, entre ellas la del sacerdote César Darío Peña García asesinado en marzo de 2004 por guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en zona rural del municipio de Valdivia, en Antioquia, 330 kilómetros al noroeste de la capital colombiana, dijo la Fiscalía en un comunicado.

Las 28 exhumaciones de los cuerpos de 27 hombres y una mujer fueron realizadas en Antioquia y otros cuatro departamentos del país como Cundinamarca, Caldas, Valle del Cauca y Meta. Todas las víctimas fueron desaparecidas y asesinadas por paramilitares y guerrilleros entre 1991 y 2008, agregó la Fiscalía.

María Lucila García, madre del sacerdote asesinado, sostuvo que "hoy es un día bastante triste" para ella y su familia. Dijo desconocer los motivos por los que su hijo fue desaparecido y posteriormente asesinado por las FARC.

El religioso, de 43 años, fue dado por desaparecido en 2004 y no se supo nada más de él hasta el 23 de mayo cuando su cuerpo fue hallado en una fosa común, también en Valdivia, explicó García en entrevista telefónica con AP.

Dijo que "de corazón" ya perdonó a los asesinos de su hijo. "Le pido a Dios que los perdone, pero que les dé arrepentimiento", agregó.

La Diócesis de Santa Rosa de Osos, en Antioquia y en la que Peña se ordenó en 1988, informó en su página de internet que el funeral se celebrará el 31 de agosto en el municipio de donde era originario el sacerdote, San Pedro de los Milagros, también en Antioquia, una localidad 260 kilómetros al noroeste de la capital colombiana.

Desde agosto de 2007 cuando se creó la unidad de exhumaciones de la Fiscalía General y hasta el 30 de junio, según los datos más recientes, han sido entregados a sus familiares los restos óseos de 1.478 personas víctimas de la violencia. La Fiscalía, que ubica esos cadáveres por testimonios de desmovilizados, no identifica cuántas de esas personas fueron víctimas del paramilitarismo y cuántas de la guerrilla.

Otros 891 restos óseos están en poder de la Fiscalía y son sometidos a pruebas científicas para establecer su plena identificación, según datos del ente investigador.

La Fiscalía calcula que en Colombia al menos 41.000 personas fueron desaparecidas en medio del conflicto armado, mientras que a los paramilitares se les atribuyen hasta 156.000 asesinatos desde 1980 a 2004. Entre esas víctimas podrían estar algunos de los desaparecidos.