El consumo de los hogares en España cayó en el segundo trimestre un 0,2 % interanual y volvió a contraerse por primera vez desde el primer trimestre de 2010, lo que, unido al descenso del gasto de las administraciones públicas y al retroceso de la inversión, ha provocado la desaceleración de la economía.

Al confirmar datos que adelantó la semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística (INE) informó hoy de que el crecimiento de la economía española se ralentizó al 0,2 % trimestral y al 0,7 % interanual.

El crecimiento es consecuencia de la positiva aportación del sector externo, que duplicó su contribución al PIB (de 1,3 a 2,6 puntos) lo que permitió compensar el lastre de la demanda nacional sobre la economía española.

El empleo cayó el 1 % interanual, cuatro décimas menos que en el primer trimestre, lo que supuso la destrucción neta de más de 172.000 puestos de trabajo a tiempo completo en un año.