El presidente de México, Felipe Calderón, calificó como un "aberrante acto de terror y barbarie" el atentado registrado hoy en la norteña ciudad de Monterrey, que causó al menos 32 muertos, y refrendó la lucha contra las "bandas de criminales sin escrúpulos".

En un mensaje enviado a través de Twitter, el mandatario mexicano manifestó con "profunda consternación" su solidaridad con el estado de Nuevo León, cuya capital es Monterrey, y "las víctimas de este aberrante acto de terror y de barbarie".

"Estos repudiables actos nos obligan a todos a perseverar en la lucha contra esas bandas de criminales sin escrúpulos", aseveró varias horas después de que al menos seis presuntos sicarios atacaran un casino a plena luz del día con granadas.

En declaraciones a Milenio Televisión, el gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, también manifestó su solidaridad con las víctimas del atentado contra el casino, en el que se registraron ráfagas de disparos y un aparatoso incendio.

Destacó que en este momento su Gobierno está volcado en la búsqueda de las personas que aún están atrapadas en el casino, así como en dar atención médica y psicológica a los lesionados, cuya cifra no precisó, y a las familias de las víctimas.

También dijo que habrá una investigación exhaustiva sobre lo sucedido, si bien señaló que lo más seguro es que la fiscalía federal tome el caso.

Además, indicó que se investigarán los permisos otorgados al establecimiento del Grupo Royale para su operación, que en el caso de los casinos corresponde a la Federación, así como los requerimientos en materia de Protección Civil.

El portavoz de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré, dijo en un mensaje que "esta noche es de tristeza para México, se ha cometido un acto de terror indecible, repugnante, inadmisible en contra de quienes estaban un centro de esparcimiento".

"Estos actos indecibles de terror no quedarán impunes, se perseguirá a los culpables, es inaceptable lo que ha ocurrido y como otros delincuentes, éstos también serán puestos ante la justicia, pagarán por sus delitos", dijo.

Los bomberos y socorristas tuvieron que romper las paredes con una máquina retroexcavadora para rescatar a personas atrapadas y los cadáveres.

Menos de 24 horas antes otro casino fue atacado con una granada en la vecina ciudad de Saltillo, en el estado de Coahuila.

El casino es propiedad del Grupo Royale, que posee establecimientos en las ciudades de Monterrey, Mazatlán, Los Cabos y Escobedo.

El casino siniestrado, que abrió hace tres años y medio, tiene dos plantas. En el primer piso hay un bingo con capacidad para 250 personas, máquinas tragamonedas, ruletas y apuestas deportivas y en la segunda planta tiene mesas de póquer.