Las reliquias del beato Juan Pablo II fueron colocadas el jueves en la Basílica de Guadalupe de la ciudad de México, lo cual marca el inicio de su peregrinaje a lo largo de cuatro meses por el país.

Fieles católicos reunidos en la Basílica recibieron entre aplausos las reliquias, que incluyen una cápsula con la sangre de Juan Pablo II y algunos distintivos pontificios.

Las reliquias llegaron a México el 17 de agosto y permanecieron en las instalaciones de la Nunciatura Apostólica en la capital del país hasta el jueves, cuando fueron trasladadas a la Basílica.

Colocadas en una urna de cristal con una figura de cera de Juan Pablo II, las reliquias permanecerán en la Basílica de Guadalupe hasta el domingo y posteriormente recorrerán más de 100 puntos del territorio mexicano en una peregrinación que concluirá en diciembre.

México fue el tercer país más visitado por el Papa después de su patria, Polonia, y Francia.

El último de los cinco viajes a México que hizo ocurrió en 2002, cuando en la misma Basílica canonizó al indio Juan Diego, a quien según la tradición se le apareció la Virgen de Guadalupe en 1531 en una colina donde se adoraba a una diosa azteca y su imagen quedó plasmada en la manta que llevaba el indígena.

Juan Pablo II murió en 2005 a los 84 años y fue beatificado en mayo de 2011.