El primer ministro japonés Naoto Kan anunció su renuncia el viernes luego de casi 15 meses en el puesto, en medio de un declive en los índices de aprobación a su gobierno por la manera como manejó el desastre del tsunami y la crisis nuclear.

La renuncia de Kan continúa la fuerte tendencia de cambios en el liderazgo político en Japón en momentos en que el país enfrenta enormes problemas, entre ellos el envejecimiento de su población y la debilidad de su economía — y ahora los altos costos de la reconstrucción tras el peor desastre natural del país desde la Segunda Guerra Mundial.

En su discurso trasmitido por televisión a todo el país, Kan dijo que estaba dimitiendo como líder del Partido Democrático de Japón, con lo cual puso fin a su mandato como líder del país.

La decisión de Kan, de 64 años, era esperada por muchos debido a conflictos partidistas internos y porque en junio había prometido renunciar luego que los legisladores aprobaran un proyecto de ley de tres artículos claves. Los últimos dos fueron aprobados el viernes por la mañana.

El partido elegirá a un nuevo líder el lunes, que es casi seguro que se convierta en el próximo primer ministro — el sexto desde 2006. Kan logró sobrevivir apenas unos cuantos meses más que los cuatro primeros ministros anteriores que duraron al frente del país un año o menos.

El ex ministro del Exterior Seiji Maehara, experto en defensa de 49 años, es visto como el principal candidato para reemplazar a Kan. Los ministros de Finanzas Yoshihiko Noda y de Comercio Banri Kaieda también son considerados como rivales.

Al hacer una retrospectiva al año y tres meses en el gobierno, Kan dijo que hizo todo lo que pudo dadas las dificultades que enfrentó, entre ellas los desastres y una gran derrota electoral en los comicios de la Cámara Alta el verano pasado que dejó al Parlamento en un callejón sin salida.

Kan vio derrumbarse su imagen en las encuestas de aprobación por debajo del 20% debido a lo que se considera una falta de liderazgo luego de los desastres del terremoto y tsunami del 11 de marzo, que llevó a la destrucción y fuga de radiación de tres reactores en la planta nuclear de Fukushima Dai-ichi.