Las empresas mineras que operan en Perú accedieron a pagar nuevos gravámenes que sumarán unos 1.000 millones de dólares por año, anunció el jueves el jefe del gabinete Salomón Lerner.

En su primera presentación ante el pleno del Congreso para exponer las políticas del gobierno del presidente Ollanta Humala, Lerner informó que tras negociaciones con las empresas mineras se obtuvo su compromiso de pagar en conjunto aproximadamente 3.000 millones de soles (unos 1.090 millones de dólares) por año.

"En cinco años este nuevo ingreso público... alcanzará la cifra de 15.000 millones de soles (5.800 millones de dólares). Este gravamen no afectará ni la inversión ni la competitividad de las empresas", sostuvo Lerner.

Dijo que más bien ello facilitará la inversión en proyectos por 30.000 millones de soles (unos 10.900 millones de dólares) en los próximos cinco años en el sector.

La negociación con las mineras para que paguen más impuestos era una de las primeras metas de Humala, quien ofreció durante su campaña electoral financiar con esos recursos una serie de programas sociales en beneficio de los más pobres.

El empresario Roque Benavides, presidente de la minera Buenaventura, aclaró que el monto de 3.000 millones de soles es un cálculo realizado en base a los precios de los metales y a las utilidades reportadas en el primer semestre del año.

Dijo que los impuestos a pagar no serán fijos sino que variarán "sustancialmente en función de los precios de los metales, los costos de operaciones y en función a una mayor o menor producción".

"Es saludable que hayamos llegado a un buen puerto" en las conversaciones, comentó Benavides en entrevista con la emisora Radioprogramas, y aseguró que las empresas mineras están dispuestas a contribuir.

De momento, Lerner no ha dado a conocer la fórmula que será empleada para determinar el impuesto que cada empresa pagará.

El jefe del gabinete dijo en su exposición que el gobierno está comprometido en asegurar un crecimiento sostenido de la economía peruana no menor de 6% anual, mantener la disciplina fiscal y garantizar la autonomía del Banco Central de Reserva.

Dijo que todo ello es indispensable para reducir la pobreza y lograr la inclusión social, la principal promesa de Humala a los peruanos.

Humala, un ex teniente coronel del ejército de izquierda, asumió la presidencia el 28 de julio.