El récord mundial de lanzamiento de disco, en poder del alemán Jurgen Schult con 74,08 metros desde el 6 de junio de 1986, ha arrebatado hoy el récord de longevidad que tenía el legendario estadounidense Jesse Owens con su plusmarca de longitud establecida con un salto de 8,13.

Owens batió aquél récord el 25 de mayo de 1935 y su marca perduró hasta el 12 de agosto de 1960, es decir, 25 años y 79 días, hasta que su compatriota Ralph Boston la batió con 8,21.

Han tenido que pasar 51 años para que el récord de longevidad de la plusmarca de Owens cayera en poder de Schult, un lanzador de disco de la antigua Alemania oriental cuyo registro no ha podido ser batido desde 1986.

Hoy, 25 de agosto, el récord del discóbolo sobrepasa en un día la longevidad de la plusmarca de Owens.

En pista cubierta, Carl Lewis tiene el récord absoluto de longevidad. El 27 de enero de 1984, dos años antes de la plusmarca de Schult, saltó 8,79 metros y su registro perdura todavía en las listas.

En categoría femenina el récord más viejo (tres años más que el de Schult) es el de 800 metros, establecido por la entonces checoslovaca Jarmila Kratochvilova el 26 de julio de 1983 con un tiempo de 1:53.28.