La confianza de los rusos en el presidente, Dmitri Medvédev, y su primer ministro, Vladímir Putin, ha caído a los niveles más bajos desde 2009 cuando faltan apenas tres meses para las elecciones parlamentarias.

La labor de Medvédev al frente del Kremlin es valorada positivamente por el 63 % de los encuestados, frente al 75 % en enero de 2010, según el resultado del sondeo divulgado hoy por el Centro Levada.

Mientras, un 68 % está satisfecho con la gestión de Putin, diez puntos menos que en 2010, según informan las agencias rusas.

En cuanto a la gestión del Gobierno, sólo un 44 % de los entrevistados dan su visto bueno, cuando hace un año este porcentaje era del 52 %.

Un 44 % de los rusos opina que el país ha tomado un rumbo equivocado.

A juzgar por la encuesta, la iniciativa de Putin de crear un Frente Popular de Toda Rusia (FPTR) para aglutinar las fuerzas patrióticas en torno al partido oficialista Rusia Unida con vistas a las elecciones parlamentarias no ha surtido el efecto deseado.

Medvédev tiene previsto firmar este lunes el decreto sobre la fecha de los comicios, que previsiblemente tendrán lugar el 4 de diciembre.

Por otra parte, según el Centro Levada, sólo tres partidos accederán al arco parlamentario, ya que la formación de izquierdas Rusia Justa se quedará fuera.

Un 54 % de los rusos votará a Rusia Unida en los comicios de diciembre; un 18 % a los comunistas y un 13 por ciento a los nacionalistas.

Recientemente, Putin ha defendido el tándem que forma con Medvédev como un "instrumento eficaz" de gestión del país, en respuesta a la pregunta de si se presentará a las elecciones presidenciales de marzo de 2012.

Putin, quien sigue siendo considerado por la gran mayoría de los rusos el indiscutible líder nacional, aún no ha desvelado sus planes de futuro.

Mientras, Medvédev, en el poder desde mayo de 2008, ha asegurado que le gustaría permanecer en el Kremlin por un nuevo mandato de seis años para completar el programa de modernización de Rusia.

Con todo, ha insistido en que, antes de tomar una decisión, consultará con Putin, quien tuvo que dejar la jefatura del Estado debido a que la Constitución prohíbe más de dos mandatos presidenciales consecutivos.