El idioma indígena precolombino guaraní "goza de buena salud" gracias a la lealtad de los paraguayos que lo hablan con orgullo, dijo el jueves el director de una fundación que impulsa su vigencia.

"Cada 25 de agosto celebramos el día del idioma Guaraní en homenaje a esa fecha pero de 1967 cuando se promulgó la constitución que lo reconocía como idioma", dijo a AP Miguel Angel Verón, profesor de la lengua nativa y director de la Fundación Yvymaraey (la tierra sin mal).

Antes de la llegada de los españoles al continente americano, "los guaraníes eran un pueblo grandioso que abarcaba el centro del Cono Sur hasta más al norte del territorio brasileño donde abundan, hasta el presente, vocablos del guaraní", contó Verón.

Agregó que "a pesar de los siglos y aunque la familia lingüística de los guaraníes se dividió en varias etnias, el idioma guaraní goza de buena salud porque la gente común, que es el 80% de la población de los paraguayos, lo habla con orgullo".

Antonio Miranda, alumno de secundaria de un colegio privado de Asunción, confesó a la AP "odio la asignatura guaraní porque su gramática es muy difícil, pero es muy fácil hablarlo. Yo aprendí en la calle con mis amigos".

Los futbolistas paraguayos de diferentes equipos, cuando enfrentan a conjuntos extranjeros en torneos internacionales, comentan con satisfacción que se comunican en guaraní dentro de la cancha para despistar a los adversarios.

"Hablar es fácil porque uno aprende rápidamente el significado de las palabras, pero escribir en guaraní es una tortura psicológica", se quejó la estudiante Rocío González.

Verón dijo con optimismo que "esta lengua nativa no desaparecerá como muchas otras de diferentes partes del mundo porque el guaraní es parte de la identidad del paraguayo".