La liga española que comienza el fin de semana tendrá nuevamente al Barcelona de Lionel Messi y al Real Madrid de Cristiano Ronaldo un peldaño por encima del resto.

Aunque los demás pelean por el tercer lugar, aspiran a un rol protagonista el Atlético de Madrid — sin el argentino Sergio Agüero pero con el colombiano Radamel Falcao_, el nuevo Athletic de Bilbao del técnico argentino Marcelo Bielsa y el reforzado Málaga del chileno Manuel Pellegrini.

Los 20 clubes finalmente empezarán la liga en la segunda jornada, tras la suspensión de la primera fecha el fin de semana pasado por el conflicto laboral entre los futbolistas y la liga que fue resuelto el jueves. La primera fecha se reubicará al 22 de enero y el calendario fijará el final de la competición para el 22 de mayo, una semana más tarde de lo inicialmente programado.

Lo que se antoja seguro es que la liga volverá a ser cosa de dos, igual que en las campañas pasadas.

Los eternos candidatos y rivales, Barcelona y Real Madrid, comenzaron la temporada futbolística con la disputa de la Supercopa de España, que el Barsa se llevó por un ajustado global de 5-4. Por lo visto en la serie de ida y vuelta, la nueva campaña no carecerá de tensión y espectáculo, con el siempre polémico José Mourinho en el centro de todas las miradas.

Ambas superpotencias se han reforzado este verano, aunque de forma distinta.

El campeón Barcelona de Pep Guardiola aspira a igualar las cuatro ligas al hilo del "Dream Team" de su mentor Johan Cruyff a principios de los 90. Incorporó al delantero chileno Alexis Sánchez y, sobre el cierre del mercado, trajo de vuelta a casa a Cesc Fábregas, una repatriación de índole tanto sentimental como futbolística.

Guardiola no sólo gana a otro magnífico mediocampista para acompañar a Andrés Iniesta, Xavi Hernández, Sergio Busquets, Seydou Keita y el emergente Thiago Alcántara, sino que contenta a un vestuario que siente especial aprecio por Cesc, un futbolista surgido en la cantera del Barsa que emigró al Arsenal cuando era un adolescente.

En la capital, Mourinho afronta su segundo año al frente del Madrid con la ambición intacta tras la solitaria conquista de la Copa del Rey la campaña anterior.

"No pienso cambiar ni callar", subrayó el portugués ante las críticas por su histriónico estilo, que volvió a exhibir durante la Supercopa, y avisó que "mi segundo año siempre es el mejor". Los resultados lo avalan, ya que en su segundo año conquistó la Serie A, la Copa Italia y la Liga de Campeones en el Inter; la liga y la Champions con Porto; y la Premier con Chelsea.

Al no conseguir al codiciado brasileño Neymar, Mourinho se contentó con el arribo de Fabio Coentrao (Benfica), Hamit Altintop (Bayern Munich), Raphael Varane (Lens), Nuri Sahin (Borussia Dortmund) y José Callejón (Espanyol).

La idea es competirle al Barsa con una plantilla "corta por elección", según el portugués, pero repleta de hombres polivalentes y sacrificados, capaces de neutralizar las armas barcelonistas con los recurrentes argumentos de Mourinho: juego directo, veloz y físico y presión constante al rival.

El técnico luso sí insiste en su necesidad de otro delantero tras la vuelta de Emmanuel Adebayor al Manchester City, por más que Karim Benzema brilló en la pretemporada y que Cristiano totalizó 40 goles ligueros la campaña pasada.

Cristiano aún tiene un peldaño por delante a Messi, quien sumó menos tantos en liga (31) pero conquistó más títulos y parece no necesitar rodaje para la campaña que viene: tras competir en la Copa América y sin apenas sumar minutos en los amistosos de pretemporada, decidió la Supercopa con tres goles en los dos partidos jugados.

Lejos del brillo de los dos grandes, pujarán habituales aspirantes como el Atlético de Madrid, Valencia, Sevilla y Villarreal.

Tras un turbulento verano en que Agüero (Manchester City) abandonó el calor del Vicente Calderón, los colchoneros cuentan con el retorno al banquillo del respetado Gregorio Manzano. El Atlético también perdió al prometedor arquero David De Gea (Manchester United) y podría ver partir al Inter al uruguayo Diego Forlán, pero ha conseguido un refuerzo de lujo: el colombiano Falcao (Porto) intentará capitanear la nueva era a orillas del río Manzanares.

En Valencia se congratulan por la continuidad del técnico Unai Emery, aunque han vuelto a perder a un referente como Juan Mata (Chelsea), tras las partidas de David Villa y David Silva el año pasado. Sí llegaron el argentino Pablo Piatti (Almería), Daniel Parejo (Getafe) y Sergio Canales, cedido por el Real Madrid, mientras que Roberto Soldado espera repetir sus 18 goles en la liga pasada y el argentino Ever Banega busca consolidarse como organizador del mediocampo.

El Sevilla extraña la época reciente en que llegó a tutearse con el Madrid y el Barsa en la disputa del título. Su gran fichaje ha sido el del técnico Marcelino, acostumbrado a grandes logros con equipos modestos, que se apoyará en el poder del ariete Alvaro Negredo, la magia de Jesús Navas y el recién incorporado Piotr Trochowski (Hamburgo) en la medular junto al chileno Gary Medel.

El Villarreal de Juan Carlos Garrido también recurrió a la economía de guerra para paliar las marchas de dos pilares, Joan Capdevila (Benfica) y Santi Cazorla (Málaga). La directiva logró retener a Nilmar y Giuseppe Rossi en la delantera y se esforzó para adquirir al Udinese al pujante zaguero colombiano Cristian Zapata.

El Málaga de Pellegrini quizás esté un poco más cerca de los dos grandes, dada la ambición de su nuevo dueño, el jeque Abdulá Bin Nasser Al-Thani, que gastó 60 millones de euros (86,5 millones de dólares) en fichajes: llegaron Cazorla, Ruud Van Nistelroy y Joris Mathijsen (Hamburgo), Diego Buonanotte (River Plate), Joaquín (Valencia) y Jeremy Toulalan (Lyon).

En Bilbao también andan ilusionados con su Athletic: la llegada del "Loco" Bielsa al banquillo de San Mamés, con su metodología obsesiva y un inconfundible estilo ofensivo, fue una de las noticias del verano.

Aunque el club se limita a jugadores de origen vasco, el rosarino cuenta con jóvenes talentos como Javi Martínez, Markel Susaeta, Iker Muniaín y Fernando Llorente, a quienes se suma el espléndido volante Ander Herrera (Zaragoza).

El Espanyol de Mauricio Pochettino luchará por seguir madurando con sus jóvenes canteranos, mientras que el Racing de su compatriota argentino Héctor Cúper, la Real Sociedad reforzada con el mexicano Carlos Vela, el Mallorca, el Getafe y el Zaragoza del mexicano Javier Aguirre esperan pelear por algo más que no descender. Quieren dejar esa lucha al Sporting, Osasuna, Levante y los recién ascendidos Betis, Granada y Rayo Vallecano.