Los estadounidenses están enfadados con el Congreso tras lo sucedido en el manejo de la crisis de deuda del país y los republicanos podrían pagar el mayor precio, de acuerdo con una nueva encuesta.

El resultado de la encuesta AP-GfK mostró que el engorroso debate ha costado apoyo al Congreso, cuya aprobación por parte del público cayó a un mínimo histórico de 12%; y que el público apoya cada vez más la idea de un incremento de impuestos, algo que la mayoría de los republicanos han rechazado considerar, justo cuando ambos partidos se preparan para otra batalla sobre la reducción del déficit.

La encuesta halló que más gente está enojada con su propio representante en el Congreso, no sólo con la institución, un descubrimiento inusual en encuestas, y un aspecto que debe poner particularmente nerviosos a los legisladores en funciones.

En entrevistas, algunas personas dijeron que el estancamiento sobre la deuda, el cual ocasionó una crisis de confianza que repercutió en los mercados mundiales, les hizo preguntarse si los legisladores son en modo alguno capaces de gobernar.

"Supongo que anhelo los días en los 70s u 80s cuando podíamos disentir, pero podíamos lograr un acuerdo", dijo el republicano Scott MacGregor, detective de policía de 45 años residente de Windsor, Connecticut. "Creo que ya no hay ningún arreglo", agregó.

Los resultados del escrutinio apuntan a un otoño álgido en Washington, cuando el dividido Congreso regrese a los mismos asuntos fiscales que casi paralizaron otros asuntos legislativos y que indudablemente influirán en la batalla por el poder en las elecciones del 2012. Estos sugieren que los políticos, sin importar el partido al que pertenezcan, tienen poco que ganar si prolongan el debate político más crítico de la nación.

Los resultados además subrayan la brecha entre los deseos actuales del amplio público y la filosofía de la extrema derecha que ayudó a los republicanos a ganar la mayoría en la cámara baja el año pasado.

El sondeo también encontró que sólo 29% de los encuestados ven favorablemente al presidente de la cámara baja, el republicano John Boehner, su nivel más bajo desde que está en tal posición. Los puntos de vista desfavorables hacia el movimiento tea party han subido 10 puntos porcentuales desde noviembre.

La encuesta realizada del 18 al 22 de agosto fue realizada telefónicamente entre 1.000 adultos a nivel nacional.