El ministro chileno de Hacienda, Felipe Larraín, destacó hoy el alza de las proyecciones para el país del Fondo Monetario Internacional (FMI), que elevó en medio punto, hasta el 6,5 %, su perspectiva de crecimiento del producto interior bruto (PIB) para el 2011.

Según el ministro, el informe difundido este miércoles por el FMI, que prevé además un crecimiento para Chile del 5,0 % en 2012, es "un importante reconocimiento a la solidez de la economía chilena y al manejo responsable de la política fiscal".

"Chile se ha recuperado rápidamente de la crisis financiera global y se espera que su fuerte crecimiento continúe", señaló el informe conocido como "Artículo IV", del FMI, en cuya opinión el crecimiento de la economía este año se sustenta en "una boyante demanda interna".

Según el pronóstico del organismo, la demanda interna crecerá en Chile un 7,8 % este año y un 6,0 % en 2012, mientras el consumo lo hará un 6,6 % en 2011 y un 5,9 % el próximo año.

Según cifras oficiales del Banco Central, la demanda interna chilena creció un 15,1 por ciento en el primer trimestre de este año y un 9,4 por ciento en el segundo.

La inversión, según el FMI, crecerá un 11,0 % este año y un 9,0 % el próximo; las exportaciones lo harán un 5,4 % en 2011 y un 3,4 % el próximo, mientras las importaciones lo harán un 8,5 y un 6,2 por ciento, respectivamente.

De acuerdo con el Banco Central, las exportaciones crecieron un 9,5 % en el primer trimestre y un 10,2 % en el segundo, mientras las importaciones se expandieron un 24,0 y un 24,5 por ciento, respectivamente.

Para el FMI, la tasa de desempleo en Chile (7,2 % en el trimestre junio-agosto), "ha alcanzado un nivel históricamente bajo y el crecimiento de los salarios se ha acelerado", mientras la apreciación del peso "ha ayudado a moderar el aumento de los precios al consumidor".

El responsable de las finanzas públicas de Chile remarcó que el FMI ha destacado la rapidez con la que Chile se ha recuperado de la crisis financiera internacional y se espera que mantenga un sólido ritmo de crecimiento.

El organismo, a juicio de Larraín, prevé que el consumo se beneficiará "del fuerte crecimiento del empleo y de los salarios" y auguró que los gastos de reconstrucción tras el terremoto del 2010 apoyarán la inversión.

Para el ministro, los principales riesgos de la economía chilena están en el exterior, como la posibilidad de una desaceleración fuerte de la actividad en Asia o una intensificación de las perturbaciones que han agitado a los países de Europa y a Estados Unidos.