La principal cúpula empresarial de Nicaragua pidió hoy al Consejo Supremo Electoral (CSE) reformar el "reglamento de acompañamiento" para asegurar que los observadores internacionales y locales vigilen "en condiciones aceptables" los comicios del 6 de noviembre próximo.

El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) criticó en un comunicado el reglamento que aprobaron los magistrados electorales el pasado 16 de agosto, entre otras cosas porque impone el término "acompañamiento", pese a que la ley solo reconoce la figura de "observación".

Según el Cosep, el CSE está en condiciones de mejorar esa norma para contribuir "innegablemente a mantener la estabilidad política, económica y social" en Nicaragua.

El sector privado también rechazó el reglamento porque faculta a la autoridad electoral a que, en cualquier momento, apruebe "nuevas disposiciones para regular" a las misiones internacionales y locales.

Además, cuestionan al Poder Electoral por no otorgar las "facilidades y prerrogativas" a los observadores, imponerles una ruta de trabajo y fijar el 15 de septiembre como último día para que se acrediten.

Asimismo, la cúpula empresarial expresó su oposición a que los magistrados obliguen a los observadores a "consensuar" con el Gobierno sandinista sus informes electorales antes de publicarlos.

El organismo cívico Hagamos Democracia demandó este martes al CSE "aclarar" los alcances del reglamento de acompañamiento, luego de que el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, anunciara que su Gobierno aprobará la presencia de observadores "sin ninguna limitación".

El mandatario sandinista sostuvo que no expulsarán a ninguna misión, sin importar las críticas que realicen al proceso electoral.

El Cosep calificó como "positivas" las declaraciones de Ortega, "que en el marco de una división de Poderes" prometió respaldar a los observadores "sin ningún obstáculo".

El compromiso de Ortega, señalaron los empresarios, también debe asumirlo el Poder Electoral.

Para partidos de oposición y algunos organismos locales de observación electoral, el "reglamento" impedirá a los "acompañantes" realizar su trabajo con efectividad.

En los comicios del 6 de noviembre unos 3,3 millones de nicaragüenses están habilitados para elegir a su presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano.